A sólo 20km. de Tel Aviv se encuentra la ciudad de Rehovot. Esta ciudad tiene dos particularidades: la primera es que el primer presidente del Estado de Israel, Jaim Weizmann, construyó su residencia para él y su esposa Vera, y la segunda tiene que ver con  el instituto de postgrado e investigación más reconocido en Israel y el mundo: el Instituto Weizmann, el cual ha formado a los ganadores de los premios Turing y Nobel. En la actualidad posee cinco facultades: biología, química, bioquímica, física, matemática y ciencias de la informática que están divididas en 18 departamentos con cerca de 250 grupos de científicos dedicados a 1.200 proyectos que están en ejecución.

Este campus de 1,1 km2, que alberga más de 100 edificios, fue fundado en 1934 por el Dr. Jaim Weizmann bajo el nombre de “Instituto de investigación Daniel Sieff”, en memoria del hijo de los donantes del Reino Unido, Israel y Rebecca Sieff. Recién en 1949 fue modificado su nombre en honor al primer presidente del Estado de Israel: un reconocido químico y ferviente sionista. La residencia de Weizmann se encuentra en el campus del instituto y es hoy un museo y monumento nacional.

El año pasado en nuestro país se creó la Asociación de Amigos del Instituto Weizmann Argentina que es presidida por el reconocido empresario Hugo Sigman, CEO del Grupo Insud y presidente de la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB). Con motivo de la creación de esta asociación, la directora del Departamento de Desarrollo de Recursos, Kelly Avidan, junto a tres estudiantes del instituto están realizando una gira regional, por Argentina y Brasil, para hablar acerca de los científicos del futuro que está generando el Instituto Weizmann en Israel.

En exclusiva, la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS pudo dialogar con estos tres estudiantes: Rafael Stern (Brasil), Michal Shaked (Israel) y Andrés Goldman (Uruguay), quienes nos comentaron sus experiencias como estudiantes de diferentes carreras del Weizmann. En una interesante charla, Avidan explica acerca de cómo se promociona la excelencia desde el instituto.

Rafael nació y vivió en Brasil, particularmente en la selva. En lo que respecta a sus estudios se graduó de Licenciado en Geografía en la Universidad Nacional de Fluminense, Brasil, y también estudió en el Instituto Arava de Estudios Medioambientales de Israel. Tras su retorno a su tierra natal, realizó la Maestría en el Instituto Nacional de Investigación Amazónica, donde se especializó en la caracterización química y física de partículas atmosféricas emitidas en incendios forestales en el Amazonas.

Hace un tiempo se encuentra realizando su trabajo doctoral en el Instituto Weizmann en el Departamento Ciencias Planetarias y Terrestres supervisado por su tutor el Prof. Dan Yakir. Pero a diferencia de otros investigadores, su tarea diaria se desarrolla arriba de un camión-laboratorio que recorre del norte al sur de Israel y analiza cómo el suelo influye en los cambios climáticos. “Vivir en un camión es mejor, pero también es mucha responsabilidad. Es un camión de 12 toneladas con equipamientos muy caros, y manejar en las autopistas de Israel es una aventura por los conductores. Es increíble porque estoy conociendo el país y, a la vez, la naturaleza. El ciclo de la naturaleza de una manera muy directa y personal. El camión-laboratorio es un caso único en el mundo, es un laboratorio muy avanzado en investigación y mediciones. Es algo muy relevante que puede tener resultados increíbles. Hay un mundo de posibilidades con este camión”, expresó.

La investigadora científica israelí Michal se recibió de Licenciada en Biología y decidió aportar su conocimiento durante seis años de servicio en la Fuerzas de Defensa de Israel como Oficial del Laboratorio Central del Cuerpo Médico. Ella comentó que tenía a cargo, con tan solo 21 años, a soldados que se desempeñaban en esa área que tenían tres años menos que ella y aseguró que está experiencia le sirvió para fortalecerse como persona.

Pero su rostro se ilumina cuando habla de biología e investigación que le gustaron desde muy chica. “Incluso en la secundaria estudié biología y química”, aseveró la investigadora científica-israelí que le dedica unas ocho horas, aproximadamente, todos los días para el desarrolló de su carrera doctoral que la desarrolla en el Departamento de Biología Celular y Molecular a cargo del Profesor Moshé Oren, uno de los investigadores israelíes más reconocidos a nivel mundial por sus investigaciones con relación al cáncer. Michal está investigando un grupo genes llamados “HIPPO” que intervienen en el control del tamaño de los órganos y la homeotásis de los tejidos.

Durante la estadía de estos tres jóvenes científicos en Argentina, la asociación se encargó de organizar una agenda completa con empresarios, científicos argentinos e integrantes de la Asociación Amigos del Weizmann en Argentina.

Por su parte, la directora del Departamento de Desarrollo de Recursos dialogó en exclusiva con Vis á Vis y señaló: “La excelencia de las personas es la base del éxito del Instituto Weizmann”, y agregó: “Nuestra filosofía se basa en nuestra excelencia. Contratamos a los mejores, les permitimos satisfacer su curiosidad, le damos libertad académica, cubrimos todas sus necesidades y les proporcionamos tecnología avanzada por que entendemos que los mejores hacen mejor ciencia y que, en algún momento, encontrarán la respuesta a sus inquietudes”.

Kelly aseguró que la ciencia que se desarrolla en las cinco facultades que posee el Instituto Weizmann es “ciencia aplicada para el beneficio de las personas”, y en ese sentido mencionó algunos medicamentos como Gleevec, Erbitux, Capaxone y Humira que previenen enfermedades como la esclerosis, el cáncer de pulmón que fueron desarrolladas por el Instituto. Cerca del 40% de los laboratorios de ciencias de la vida del Instituto se dedican al estudio del cáncer. Otro de los hitos que consiguió este Instituto, que ya tiene 84 años de Historia, es que fueron los primeros, en 1954, en construir la primera computadora en Israel y en el mundo. Un elemento que hoy es muy utilizado en el mundo global.

Por último, Andrés, Licenciado en Biología por la Universidad de la República y que posee una Maestría en Biología Celular y Molecular de PEDECIBA (Programa para el desarrollo de Ciencia Básica en Uruguay) se fue a estudiar a Israel en 2013 cuando finalizó su maestría y se embarcó en este viaje por el Doctorado en el Departamento de Regulación Biológica bajo la supervisión del Profesor Atan Gross. El charrúa contó su experiencia de qué significa jugar en las grandes ligas de la ciencia. “Cuando llegas ahí no entendes cómo se puede hacer ciencia pura. No hay tonterías. Vos tenes todas las herramientas y el conocimiento, te enseñan a hacer ciencia. Inevitablemente te equivocas: el 90% de los experimentos fallan en algún punto, ya sea técnicamente o el resultado es no esperado. Ahí te dedicas 100% a resolver las cosas, se llega al final de la investigación, siempre. Es el cielo científico. Cuando llegas ya saben quién sos y se preocupan por vos, no sos un número”, concluyó.

Cada vez más las sociedades del mundo entero están exigiendo estándares superiores en materia de ciencia aplicada para mejorar la calidad de vida. A 70 años de la creación del joven Estado de Israel, el Instituto Weizmann es un claro de ejemplo de cómo, desde la educación y la ciencia, se pueden generar científicos multidisciplinarios del futuro que estén atentos a las necesidades que se van surgiendo con un avance, constante y rápido, de las sociedades 2.0.

 

 

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