Vis á Vis dialogó con Marina Rosenberg Koritny, jefa del Departamento para la promoción de la Aliá de la Organización Sionista Mundial (OSM), quien se encuentra en Buenos Aires en virtud del Encuentro Sionista Latinoamericanos. Adeas es la ideóloga y propulsora de los premios Golden Golda, que premia a mujeres que realizan un trabajo destacado en fomento de la Aliá y el Sionismo.

Rosenberg Koritny representa a una nueva generación de figuras públicas israelíes. Emigró de Kazajistán en 1995 y durante su vida en Israel hizo una travesía desde ser maestra de escuela hasta su actual cargo.

Vive en Be’er Sheva, donde anteriormente se desempeñó como Concejal de la ciudad estando a cargo de la cartera de desarrollo turístico. Fue asesora del Ministro de Turismo del Estado de Israel, en calidad de jefa del departamento de información.

Tiene una maestría en educación física y una maestría en comportamiento organizacional que completó en la Universidad Politécnica de Nueva York.

– ¿Cómo llega de Olim (inmigrante) y Maestra de Escuela a ser Jefa del Departamento de Promoción de la Aliá de la Organización Sionista Mundial?

La verdad que miro para atrás y no se como pudo pasar que llegué a esto, comencé como entrenadora de basquet, estudiando educación física y luego siete años como maestra; me postulé al consejo deliberante de la Municipalidad de Beer Sheva. Finalmente me integré a un proyecto de Hasbará (difusión) muy grande y luego quedé a cargo de ese departamento. Lo que si te puedo decir es que el primer paso para iniciarme fue estudiar hebreo.

– Es parte de una nueva generación de dirigentes políticos, ¿cuál es la diferencia que encuentra con los políticos tradicionales tanto de lo operativo como desde lo ideológico?

Antes que nada quiero decirte que es una excelente pregunta. Justo sobre este tema es que tengo experiencia en el vaivén de una generación hacia la otra. Mi padre falleció pero tengo a mi madre ( que viva hasta las 120 años), ella es muy activa y eso es lo que me transmite; rescato todas las cosas buenas de ella, Desde el punto de vista operativo, las nuevas generaciones tienen otras cosas buenas, las tomo y las implemento. De todo esto hago una combinación y lo llevo a cabo.  Las personas son las mismas pero el tener desarrollo tecnológico te da otras oportunidades.

– ¿Es muy difícil trabajar en la Diáspora cuando hay una mirada crítica de los medios hacia Israel y su gobierno?

Tengo una gran solución. Yo invito a todo el mundo judío a estudiar hebreo. Entonces van a tener información de primera mano y no de interpretaciones de intermediarios. Asi se pueden generar las propias conclusiones, sin ninguna influencia que nunca se sabe a que intereses responden.

– ¿Cómo se están desarrollando los Ulpanim (estudio de hebreo) en Argentina y en el resto del mundo?

Hasta el momento tenemos 550 aulas abiertas en todo el mundo, hay en Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Marruecos. En América Latina estamos en Argentina, Brasil, Uruguay y ahora estamos abriendo en Chile.

– La región está viviendo una crisis económica y en particular la República Argentina la está padeciendo. ¿Cree que a raíz de esto se va a incrementar la Aliá desde nuestro país como ya ha sucedido en otras oportunidades?

Nosotros no tenemos que esperar los problemas para hacer lo que tenemos que hacer. Lo que si tenemos que ver son las oportunidades que el Estado de Israel puede brindar.

– ¿Cuál es el país que generó mayor cantidad de gente emigrando a Israel en los últimos años?

Brasil, Ucrania, Rusia; Aliá hay siempre y de todos los países. Y cada día se incrementa más

– ¿Y por qué se incrementa? ¿Por la situación económica o desde lo ideológico?

Por las dos cosas.  El tema de la Aliá es así: alguien de Europa o de un país desarrollado va compra su pasaje y en una horas está en Israel; no importa cual sea la causa determinante, sino el hecho de que vá a un país que tiene que ver con la identidad de cada uno, por lo tanto es ideológico también, sino, no iría para allá. Es lo que hay que tener en cuenta. No es que va por una cosa o por la otra, en todos los casos hay un componente ideológico y lo que hay que buscar son las oportunidades.

– ¿Cuál es su sueño al finalizar la gestión?

Los sueños no tienen que ver con mi cadencia, los sueños seguiran siendo sueños mas allá de que finalice. El sueño sigue y yo seguiré trabajando y luchando. Si te puedo decir mi sueño: es que vengan otros tres millones de Olim a Israel y entonces si vamos a tener un país mas grande, mas fuerte y mas próspero.Hace un tiempo el pueblo judío necesitó un estado, hoy Israel necesita a su pueblo.

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