Después de hacer una inusual aparición pública la semana pasada, el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, hizo llamar la atención por su reforzado personal de seguridad.
Nasrallah se mostró en Beirut para hacer frente a los partidarios del grupo militante con sede en Líbano. Junto a él había se encontraban varios guardaespaldas y personal del ejército libanés. Se dice que el líder de Hezbollah contaba con chaleco antibalas.
Nasrallah dijo durante la reunión que Hezbollah que está «luchando junto a las fuerzas leales a Bashar al-Assad», y que se quedaría en Siria «el tiempo necesario».

