El primer ministro, Benjamín Netanyahu, no acudirá al funeral de Nelson Mandela debido al alto coste que supondrá garantizar su seguridad, que incluye el transporte de vehículos blindados.
Pese a que su Oficina anunció inicialmente y de manera oficial que viajaría a Sudáfrica, finalmente Netanyahu optó por no hacerlo y argumentó que disponía de un corto espacio de tiempo para poder garantizar los arreglos en materia de seguridad necesarios para su participación.
Un cálculo inicial estima que el viaje de Netanyahu ascendería a 7 millones de shekels (1,46 millones de euros), que incluiría además del transporte aéreo del jefe del Ejecutivo, el traslado de vehículos blindados en aviones Hércules, sin incluir gastos
extraordinarios.
Los gastos del primer ministro han estado en el punto de mira en los últimos meses, después de que se publicaran los elevados gastos y estipendios en el mantenimiento de su residencia en Caesarea (Cesárea), que paga el contribuyente.
Entre los posibles reemplazos del primer ministro se baraja la asistencia al funeral del presidente, Shimón Peres, si bien, un portavoz de la Presidencia no pudo confirmar a este extremo en la víspera de que tenga lugar el funeral por Mandela.
El jefe del Estado judío consideraba importante acudir al funeral, al que han confirmado su participación unos setenta jefes de Estado o Gobierno mundiales.
El coste del viaje de Peres sería más barato que el del traslado del primer ministro ya que los gastos en seguridad son menores, no habría necesidad de movilizar un avión militar y éste podría viajar en un vuelo comercial. EFE

