La reacción de las instituciones comunitarias se debió a que una estación de televisión pública rumana transmitió un cuento de Navidad en el que se «celebró» el Holocausto (a fin del año pasado). El canal salió al aire con una canción antisemita en la que los villancicos cantaron que «los judíos sólo son buenos para hacer humo de la chimenea y Dios no debe salir con vida en el cielo o en la tierra».
Maximillian Marco Katz, director del Centro de Vigilancia y Lucha contra el Antisemitismo en Rumanía, quedó sorprendido por el reciente comunicado del canal que negó su responsabilidad en el asunto: «Este tipo de disculpa, que no es exactamente una disculpa, es muy representativo y se nota que la superficialidad», dijo. A su vez, reconoció que «no se puede decir que en el pueblo rumano son todos antisemitas, pero el antisemitismo y el fenómeno del antisemitismo y los elementos de antisemitismo están muy arraigados en la mentalidad rumana. Sin educación y con la ignorancia que vemos todos los días con respecto a estas cuestiones, el antisemitismo es libre de para expandirse».
Por su parte, Paul Schwartz, presidente de la Comunidad Judía de Bucarest fue crítico con las autoridades: «Tenemos una ley que condena el antisemitismo, pero por desgracia los jóvenes que trabajan como fiscales y los agentes de policía no se saben muy bien lo que es el fascismo».


