Dos sospechosos sirios armados fueron abatidos cerca de la frontera con Siria en los Altos del Golan por el Ejército de Defensa de Israel tras observar que los extraños se encontraban tratando de sabotear la infraestrucutra operacional en la frontera.
El Ejército atacó con fuego de precisión a los sospechosos y no con procedimiento de arresto debido a que, dos semanas atrás, ocurrió un incidente similar donde dos oficiales y dos paracaidistas fueron heridos y el Tzáhal atacó con fuego de artillería y misiles de precisión bases militares sirias, y responsabilizó al régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, del ataque terrorista.
Varios días antes, un poderoso explosivo fue detonado al paso de una patrulla del Ejército de Defensa de Israel. La patrulla que incluía varios vehículos de reconocimiento fue alcanzada por el explosivo; pero no se registraron heridos.


