Oración, shabat y kashrut durante la Shoá. Por Prof. Nora Avruj

«No hay sociedad sin personas que recen,

No hay un tiempo en el que no haya alguien rezando.
No hay un lugar que no pueda ser convertido en un lugar para rezar.
Y  no hay un ser humano que en el fondo de su corazón , 
no diga una oración secreta para que fuerzas ocultas lo rescaten de su desgracia,
para mejorar su situación y para mejorar su destino.
El hombre es un ser rezante»

Rabino David Halivni (sobreviviente campo de Wolfsberg)

Además de todas las dificultades con las que tuvieron que enfrentarse tanto hombres como mujeres durante la Shoá, estaba el desafiar los peligros que se derivaban en muchos de ellos de su compromiso con la ley judía, rezar, encender las velas en shabat y respetar el kashrut.

Es claro que en circunstancias donde la vida está en riesgo, los preceptos antes mencionados dejan de ser necesidades básicas, sin embargo muchos de ellos lucharon por sostenerlos mientras les fue posible y aún en momentos donde lo «imposible» reinaba.

¿Por qué algunas familias no abandonaron el cumplimiento desde un principio, a pesar  que en un momento determinado los propios rabinos autorizaron hacerlo? Quizá la respuesta más simple esté en que en aquellos años de dolor, aferrarse  al cumplimiento de la Ley Judía y sus tradiciones haya constituido una necesidad con un significado especial: «Conservación» y por qué no «Esperanza».

«En una noche de Shabat oscura y neblinosa, íbamos en filas de cinco como se acostumbraba, al trabajo nocturno de doce horas. Caminábamos abatidas con nuestros ropajes desgarrados… De pronto mi vecina de los sub-Cárpatos dijo: «Ahora mismo he encendido una vela de Shabat». Escuché sus palabras con sorpresa-«Miré las dos lamparillas y las bendije», agregó.
(Naomi Vinkler)
  «…Imagínense velas, velas de Shabat. En medio de días de oscuridad y prohibiciones en el corazón de la penumbra amenazante, se encenderán velas de Shabat»
(Miriam Weinstok)

Conseguir carne Kasher resultaba un imposible , por lo tanto algunas familias optaban por no traer a sus hogares carne, he aquí un testimonio donde no hay otra alternativa que la de abandonar el cumplimiento del precepto.

«Antes de la enfermedad de David no se traía carne a casa, porque la ración ínfima que nos repartían era de carne no kasher o carne de caballo. Pero mientras estaba enfermo, mi madre determinó que el tiempo apremiaba y decidió usar carne no kasher. Al principio sólo David comió de ella y de esta manera usábamos dos cocinas, no kasher por un lado y kasher por el otro.. Pero después de casi un año no pudimos seguir guardando kashrut».

(Sara Zelor-Orbach)

«Súbitamente se oyó una voz dulce: ‘Bendecid a Dios, el bendecido’, y la congregación contestó: ‘Bendito es Dios, el bendecido por toda la eternidad’… En los sábados y en las fiestas se podía oír de esta casa maravillosas melodías – cantadas por un Jazán anciano y una joven muchacha… Ella tenía una voz dulce, una buena voz…  En momentos de angustia y miedo, ella cantaría para las mujeres del ghetto sus hermosas canciones».

(De El Libro de Telsiai )

La Shoá arrancó a la persona de su mundo, su hogar, su familia, su rutina de vida, sus costumbres, todo le fue robado sin piedad. Si alguien quería conservar su identidad tenía tenía que esforzarse como nunca lo había hecho antes.

Fueron pocos los que pudieron encontrar una chispa de «espiritualidad» en su vida cotidiana.

La oración se transformó en súplica, consuelo y esperanza, una expresión de de dolor y de fuerza.

Una clara necesidad de preservar y continuar con lo que nos es propio, de lo que nadie puede apropiarse, «La Fe, Nuestra Fe»… Amén.

Prof. Nora Avruj

Profesora en Ciencias Judaicas especializada en Historia.
Egresada de la Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto en Yad Vashem (Formador de Formadores en el estudio de la Shoá).
Técnica en Programación Neurolinguística
Docente del staff del Departamento de Cultura de AMIA.
Coordinadora de adultos mayores perteneciente a la Red de Tercera Edad de AMIA.
Docente del área de talleres Memoria, Literatura e Historia  perteneciente a la Subsecretaría de Tercera Edad del Gobierno de la Ciudad.

                                             

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