Las de Pilar encaraban el partido con las expectativas lógicas del muy buen rendimiento que lograron en los partidos anteriores.
Los primeros minutos, se jugaron con la intensidad y orden que caracteriza a las chicas, pero el primer gol cambió el trámite y los ánimos. Al punto que costó levantar la mentalidad, rearmarse y hacerse fuerte en la adversidad.
La primera parte finalizó con un resultado muy amplio y favorable la visita.
En la segunda parte, se cambió la mentalidad, con más energía, voluntad, mejor trato del balón e intención de dominar el juego. Hebraica estuvo a la altura del partido.
El primer gol de la segunda parte llegó a los 30 minutos y ya con eso la sentencia definitiva del resultado.
Quedó esperar el final del partido, defenderse y ya pensar en un próximo mejor funcionamiento para lo que viene.


