Dialogando con Ana Frank. Por Eduardo Chernizki

El 12 de junio se cumple el aniversario del natalicio de Annelies Marie Frank Hollander que es conocida mundialmente como Ana Frank, la autora del Diario en el que escribiéndole cartas a una hipotética amiga, Kity, contándole sus vivencias y emociones a partir de que junto a sus familia integrada por su padre Otto, su madre Edith y su hermana mayor Margot, y otro cuatro adultos deben vivir en el Achterhui (Anexo de Atrás) ocultándose de los nazis desde el 9 de julio de 1942 hasta el 4 de agosto de 1944 en que son detenidos por la Gestapo debido a una delación.

El Diario de Ana Frank, traducido a casi todos los idiomas, llevado al cine y al teatro, es considerado como un testimonio paradigmático del sufrimiento judío sufrido durante la Shoá, que para muchos es superior a otros documentos similares que narran la opresión y el martirio llevado a cabo por el nazismo contra el pueblo judío.

Esta visión se ve ampliada en grado sumo mediante un trabajo del psicólogo Daniel Omar Antar, publicado por Editorial Milá, de la AMIA, y recientemente presentado en la última Feria del Libro:“Dialogando con Ana Frank”, que lleva por subtítulo “Acerca de la adolescencia”.

Si bien el libro pertenece a la colección “Escrituras” y fue presentado como una novela, debemos decir que concordamos con lo expuesto en el Prólogo por el rabino Sergio Bergman “Daniel Omar Antar nos propone un diálogo imaginario con Ana. Si bien al principio esta propuesta me pareció un poco osada, ahora luego de recorrer sus páginas, no puedo dejar de destacar la originalidad de la búsqueda y lo interesante del encuentro entre las por lo menos dos disciplinas que atraviesan el libro la literatura, encarnada por el Diario de Ana Frank, y el psicoanálisis como método”.

Al presentar el libro, el autor explicó que desde que tomó la decisión de escribir sobre el mensaje de Ana Frank hasta el momento en que el texto quedo terminado trascurrieron 18 años, y que su obra toma en cuenta como una adolescente veía su mundo y lo superpone con la realidad actual, pues considera que el mensaje trasmitido por Ana Frank, que es un documento histórico, es a la vez actual, por lo que no distorsionó la palabras de la joven sino que las remarcó.

Lo hace como un psicólogo amigo de los dueños del local en cuya trastienda se encontraba el Achterhui que durante los dos años en que Ana escribió sus cartas a Kity dialoga con ella, de alguna ocupando el lugar de la hipotética amiga. Pero también, luego de cada sesión de imaginarios diálogos efectúa un análisis clínico del texto, destacando como en Ana se va desarrollando su adolescencia.

Decimos esto pues el libro está estructurado, a nuestro parecer en dos grandes secciones que se entrelazan entre sí y una conclusión final en donde Antar establece claramente esa relación entre el relato testimonial y la actualidad en base a como el psicoanálisis analiza e interpreta la problemática del paso de la niñez a la adolescencia, la especialidad profesional del autor.

Que un psicólogo escriba teorizando sobre su especialidad es común, que escriba novelas con trasfondo psicológico también, que a través de documentos históricos interprete el discurso de líderes mundiales y lo vuelque en trabajos científicos está implícito en su profesión como también que analice textos y descubra aspectos ocultos de la personalidad de personajes o autores. Pero que se ubique como el Otro, el interlocutor teórico de quien escribe un diario, en este caso Ana Frank y luego lo interprete y teorice sobre sus interpretaciones llama la atención, como mínimo. Y esto es lo que en “Dialogando con Ana Frank – Acerca de la adolescencia” hizo Daniel Omar Antar.

Antar, como decimos más arriba “no distorsiono” las palabras de Ana Frank sino que las “remarcó”, lo que está perfectamente explicitado en el texto pues cada texto de Ana cuenta con su nota al pie indicando la página de donde la tomo del Diario de Ana Frank, novena edición de Editores Mexicanos Unidos, DF México 1985.

La primera cita que utiliza Antar es aquella en donde Ana que expresa cuál es su deseo a la vez que intuye su destino “Quiero que algo de mí perdure después de la muerte. Por eso agradezco a Dios este don que me ha dado, la posibilidad de desarrollarme y escribir, es decir expresar lo que pasa dentro de mí” (Pág. 22) y que se recalca más adelante cuando Ana se refiere a la pérdida de su lapicera fuente “Por pequeño que sea, me queda el consuelo de que mi pluma ha sido incinerada, fin que desearía que me tocara más tarde (Pág. 162).

Antar no dice en la Introducción “Cuando pude hacer una articulación de todo el material, me encontré con que no se trataba de un trabajo exclusivamente mío, sino más bien pertenecía a una zona virtual cuyo topos fue un producto de nuestros encuentros. Allí discurrimos – ora directamente, ora de modo subrepticio – sobre diversas temáticas, como la cuestión de la creatividad y sus diversas expresiones, el valor que ella tiene de un ser, como lo es el del tránsito adolescente, que está estructurando una identidad” (pág. 24). Todo ello sin dejar de lado la situación peculiar que Ana y millones de judíos estaban viviendo durante el nazismo, afirmando más adelante “Ana tenía un espacio personal, quizás más privilegiado: el espacio de la palabra escrita” (pág. 46), lo que explica sosteniendo “Aquello que puede ser disruptivo en el psiquismo de muchos adolescentes Ana lo reorganiza y lo torna creativo” (Pág. 71, cursiva del autor).

Creemos que el libro que estamos comentando es un valedero homenaje a esta figura paradigmática, Ana Frank, desde un punto de vista no tradicional, pero no menos interesante e importante que aquellos que ha recibido que a lo largo de los años transcurridos desde la primera edición del Diario de Ana Frank, en Holanda, en 1947 con el título “Het Achterhuis (La casa de atrás)”.

Y también consideramos que este trabajo de Daniel Omar Antar no sólo es un texto interesante para aquellos que les interesa la psicología adolescente y su relación con la Shoá, sino por todos quien es a lo largo de 67 años consideraron a Ana Frank una emblemática exponente de la tragedia que fue la Shoá, pues les brindará nuevos elementos para sostener sus opiniones.

Licenciado Eduardo Alberto Chernizki.
                 Periodista.

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