Dos campos…dos historias. Por Prof. Nora Avruj



STUTTHOF
Este campo situado en Polonia , fue el primero en territorio polaco, su apertura se llevó a cabo en 1939 y estaba poblado por prisioneros de guerra civiles entre los que se encontraban personas de origen danés.

Ya en el año 1942, Stutthof se convirtió en un campo de concentración , la población judía que fue deportada a este campo pertenecía a Hungría y a los estados bálticos, las mujeres constituían una importante mayoría.

Las causas de muerte frecuente estaban dadas por por inanición, enfermedades y la imposibilidad de resistir a la dureza del trabajo esclavo. Aquellos que lograron resistir temporariamente murieron gaseados o fueron arrojados vivos dentro de los crematorios.

Este campo fue liberado por los soviéticos en 1945 y quienes aún se encontraban con vida en aquel momento sólo lograron sobrevivir muy pocas horas debido al grado de debilidad en que se hallaban, cabe destacar que a medida que las tropas soviéticas se iban acercando , en el crudo invierno de los años 1944-1945, los nazis obligaron a los prisioneros judíos a realizar las famosas marchas de la muerte.

Se calcula que alrededor de 65.000 almas perecieron en Stutthof.

BREENDONCK

La Bélgica ocupada por los nazis contó con su propio campo a partir del verano de 1940, a cargo del mismo se encontraba Artur Prauss, jefe de trabajos forzados quien se destacaba por su extrema crueldad.

Breendonck contaba con celdas, patíbulos, cámaras de tortura, falta de alimento y las más terribles crueldades que la mente humana pueda imaginar.

En 1942 los judíos que ocupaban este campo fueron deportados en un principio al campo de tránsito de Mechelen y finalmente acabaron sus días en Auschwitz.

En el transcurso del mismo año el rabino Salomón Ullman quién se desempeñaba como jefe de los capellanes judíos del ejército belga desde 1937, fue enviado para alertar a la población internada en el campo de que no intentara ningún tipo de rebelión, él fue milagrosamente liberado días después luego de cumplir la orden, el resto a pesar de haber obedecido no corrió la misma suerte.


Este campo se distinguió de otros por su ubicación geográfica y por la crueldad con que fueron tratados y asesinados los prisioneros judíos.

Breendonck fue liberado por los aliados en el verano de 1944.

Dos campos de cuyos nombres y existencia hablamos muy poco y menos frecuentemente nombramos, pero que ambos formaron parte de la historia negra del siglo XX y donde la crueldad no fue menor ni diferente a la sufrida en otros de mayor renombre.

Prof. Nora Avruj
Profesora en Ciencias Judaicas especializada en Historia.
Egresada de la Escuela Internacional para el Estudio del Holocausto en Yad Vashem (Formador de Formadores en el estudio de la Shoá).
Técnica en Programación Neurolinguística
Docente del staff del Departamento de Cultura de AMIA.
Coordinadora de adultos mayores perteneciente a la Red de Tercera Edad de AMIA.
Docente del área de talleres Memoria, Literatura e Historia  perteneciente a la Subsecretaría de Tercera Edad del Gobierno de la Ciudad.

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