Pese a la distancia y al tiempo transcurrido ella mantiene el contacto y nunca dejará de sentir el afecto por sus amigos, los de Israel, aquellos que con tan solo 19 años están peleando por su patria.
Quiero tomarme este lugar para escribir algo y espero que alguien lo lea y lo haga pensar un poco, para los que no saben viví 7 años en Israel, viví una guerra allá, se lo que es despertarte con sirenas de misiles cayendo al lado de tu casa, ver a los hijos de conocidos irse al ejército y no volver, vi también lo que es que nadie en los medios diga la verdad. Hoy, vuelve a haber una guerra, la única diferencia es que ya no son los hijos de conocidos que van al ejército, sino mis amigas, las personas que crecieron conmigo, que fueron conmigo al jardín, a la escuela, mis vecinas, son ellas las que tienen que enfrentarse a grupos terroristas, andar con armas, esperar un ataque en cualquier momento. Y ahora son ellas las que tienen que lidiar con la difamación de Israel, bancar que no reconozcan que una guerra se hace entre dos. Recién se me dio por hablarles, un poco con miedo de que no me contesten, de que me den malas noticias, y la verdad, las escuche tan mal que me dio la necesidad de escribir esto, escuchar a mis amigas de prácticamente toda mi infancia decirme que tienen miedo, que tienen familiares y amigos adentro de Gaza, que cada día se enteran que murió un amigo, que muchos se tuvieron que ir del ejercito porque perdieron una pierna, un ojo, un brazo o directamente la vida. No puedo hacer mucho desde la otra punta del mundo, pero lo poco que puedo hacer es contar mi lado de la historia, el lado de Israel. Para todos los que hablan sin saber… capaz esto los ayude a reflexionar un poco. — me siento triste.


