En la Universidad de Palermo, las autoridades de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas premiaron a aquellas personas y organizaciones que trabajan con la búsqueda de promover la inclusión y la diversidad.
En primer lugar, se hizo entrega de reconocimientos a empresas que acompañan día a día a la representación política de la comunidad judía en su habitual tarea y compromiso.
El primer reconocimiento a la «inclusión e igualdad» fue para la Selección Argentina de Futsal para Ciegos, los «Murcielagos». El doctor Domingo Latela, presidente de la Federación Argentina de Deportes para Ciegos (FADEC) junto con algunos integrantes del seleccionado subieron al escenario a recibir el premio. En su discurso, Latela destacó el trabajo y el esfuerzo que realizan todos los deportistas.
Luego fue el turno de la premiación de «arte y cultura» distinguiendo al Coro Polifónico de Ciegos «Carlos. R. Larrimbe».
En el rubro ética deportiva fue reconocido Sergio Vigil, ex entrenador de las selecciones argentinas de Hockey sobre Césped, Femenino y Masculino. El hecho curioso fue que antes de entregarle el premio, el mismo se cayó y se rompió. Tomando ese hecho, Vigil destacó que los premios quedan en las vitrinas, pero dijo que la importancia de estos reconocimientos o los torneos que ha conseguido son los momentos que se viven con las personas que están involucradas en cada uno de estos hechos.
El premio DAIA para la «ciencia y tecnología» fue entregado al Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME).
Los momentos más emotivos de la ceremonia llegaron con los dos últimos reconocimientos, el primero que fue en homenaje a los bomberos fallecidos en el incendio de Barracas. Justamente, estuvieron presentes familiares, compañeros, y representantes de las diferentes instituciones (Bomberos de la Policía Federal, Bomberos Voluntarios, Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, entre otros) que sufrieron la pérdida de sus integrantes.
El último premio a los «derechos humanos» fue entregado a la ONG «Madres del Dolor», quienes destacaron, en la voz de su titular Silvia Irigaray, que este tipo de reconocimientos son más que valiosos para ellas ya que sirven para seguir con su lucha.
Para culminar el acto, el Coro Polifónico de Ciegos «Carlos. R. Larrimbe» dirigido por el maestro Osvaldo Manzanelli, entonó un tango de Astor Piazzolla, para darle un cierre de lujo a la distinción que realizó la DAIA a todos aquellos que día a día buscan una sociedad mejor.








