Las autoridades de Kenia detuvieron a dos ciudadanos iraníes en el Aeropuerto de Nairobi, que intentaban viajar a Israel usando pasaportes israelíes falsificados.
Los sospechosos tenían 20 años.
La falsificación fue llevada a cabo sobre la base de pasaportes israelíes robados.
Uno de los pasaportes portaba el nombre de Adi Larian, y el segundo tenía a Abshalom como nombre de pila.
Los iraníes tenían programado volar con la empresa Brussels Airlines a la capital de Bélgica y de allí hacer un trasbordo al Aeropuerto Ben Gurión, cercano a Tel Aviv.
Funcionarios israelíes dijeron que los pasaportes israelíes son relativamente fáciles de falsificar porque muchos ciudadanos aún no se han pasado a los pasaportes biométricos, que almacenan un único chip informático, que incluye reconocimiento facial y huellas digitales.
Se estima que los iraníes tenían como objetivo perpetrar un atentado en Israel.


