El líder de una pandilla australiana que amenazó a niños judíos en un autobús de escuela fue sentenciado a participar en un programa de tolerancia dirigido por la Cámara de Representantes Judíos de Nueva Gales del Sur, además de visitar el Museo Judío de Sidney, asistir a una cena de Shabat con una familia judía y leer «Si este es un hombre» de Primo Levi y «Noche» de Elie Wiesel.
La pandilla de cinco adolescentes menores aterrorizó a niños judíos, algunos de ellos de seis años, en un autobús escolar, mientras hacían señas de cortar cuellos y cantaban «maten a los judíos», elogiando a Hitler. Además del castigo de su líder, dos de ellos recibieron advertencias y los dos restantes fueron liberados sin cargos.
La comunidad judía local elogió el castigo afirmando que la educación era un mejor método para combatir el antisemitismo a diferencia de multas o encarcelamiento. Trabajadores sociales y la policía también acogieron esta forma creativa de castigo.
El castigo fue dictado por la Conferencia de Justicia Juvenil el 9 de diciembre en Sidney, en donde el líder expresó su arrepentimiento por los hechos.


