Las juderías mejor conservadas de España

Si de algo puede presumir España es sin duda de siglos de historia que han quedado escritos para siempre no solo en las páginas de los libros sino también en los edificios, arcos y plazuelas que dan un testimonio vivo de la convivencia de judíos, mudéjares y cristianos. Fruto de esta convivencia surgieron en la Edad Media las juderías o barrios judíos.

Los hay en ciudades como Toledo, Sevilla, Córdoba, Jaén, Lucena, Cáceres, Plasencia, Hervás, Ávila, Segovia, Tarazona, Tudela, Calahorra, Estella, Oviedo, León, Monforte de Lemos, Ribadavia, Palma de Mallorca, Tortosa, Barcelona, Gerona, Besalú o Castelló de Ampuries. Y todas ellas forman parte de la Red de Juderías de España.

Judería de Toledo

Toledo, llamada la ciudad de las tres culturas, tiene una de las más importantes juderías de España. Sus calles estrechas, sus puertas y sus murallas atestiguan la importante presencia judía en el centro de la ciudad. Está formada por los típicos adarves o recintos cerrados de casas entre los barrios que la componen, desde la Plaza del Conde, hasta Santo Tomé -barrio de judíos acomodados con una destacada puerta de entrada-

En este entramado de callejuelas típicamente judías está la Casa Museo El Greco, el Museo Sefardí, la Sinagoga del Tránsito, el Paseo del Tránsito o la Travesía de la Judería. No podemos salir de la judería sin parar en la sinagoga de Santa María la Blanca, construida en el siglo XII y que pasó a convertirse en la iglesia de la Orden de Calatrava

Judería de Córdoba

La judería de Córdoba es uno de los lugares que más visitantes recibe de la ciudad. Fue levantado entre los siglos X y X y destaca por su color blanco y por estar engalanado de flores. Fue testimonio del núcleo judío que existió en la ciudad en la época romana y visigoda, ahora delimitado entre las vías Deanes, Manríquez, Tomás Conde, Judíos, Almanzor y Romero.

En la calle de los Judíos se encuentra la sinagoga, construida en 1315. Es una de las pocas que han conservado su estructura original en España y merece la pena visitarla para disfrutar de su galería de las mujeres, del Arón, donde se guardaban los rollos sagrados de la Ley, y de su profusa decoración mudéjar. Las casas colindantes, como la Escuela Talmúdica, también son interesantes ya que se supone que fueron edificios anejos de la misma.

Todo aquel que se acerque hasta la judería cordobesa no puede dejar de pasear por el zoco, donde se reúnen las tiendas de artesanía, los minaretes de la Iglesia de San Juan y el Convento de Santa Clara (del siglo XI) la capilla de San Bartolomé (perteneciente al arte gótico-mudéjar) la Casa del Indiano, (del estilo mudéjar e isabelino) y los Baños Árabes de la calle de Comedias. Todo este conjunto forma parte del centro histórico de Córdoba que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994.

Judería de Hervás, Cáceres

La localidad de Hervás, en Cáceres, fue uno de los más importantes asentamientos judíos de España. Fue habitado por esta comunidad desde el siglo XIII. Todavía hoy conserva los nombres de algunas calles, como Sinagoga, Rabilero y Cofradía.

El barrio está constituido por callejuelas estrechas y casas con grandes voladizos, balconadas y abundancia de materiales autóctonos, como la madera de castaño, el adobe y el granito. Se extiende desde la Plaza hasta el río Ambroz y el puente de la Fuente Chiquita.

Aunque no quedan restos de la sinagoga, la tradición oral la sitúa en la calle Rabilero, número 19. En este edificio, existió una galería que sobresalía a la calle, formando un soportal que fue derribado en 1949. Otros edificios relacionados con la comunidad hebrea son la casa de la Cofradía, que dispone de lagar y almazara en su interior, y el Hospital de Beneficencia, regentado por judíos conversos y situado en la calle del Vado.

En 1969 fue declarado conjunto histórico-artístico. Y en 2013 fue elegido por la Guía Repsol y como uno de los rinconces más bellos del país en un concurso donde recibió un importante apoyo del público a través de los votos de los internautas.

Judería de Ávila

Ávila fue una de las ciudades donde mayor fue la comunidad judía durante la Edad Media. Todavía hoy se conserva parte de esta barriada, aunque es mayor la documentación que nos ha llegado y en la que se nos habla de la gran riqueza de la judería abulense. A través de esos papeles conocemos la ubicación de sus sinagogas, del cementerio, del barrio en el que vivían mayoritariamente, de las zonas donde tenían sus comercios o donde desarrollaban sus actividades artesanales. Los hebreos eran propietarios de una buena parte de las viviendas que se encontraban entre el Mercado Grande y el Chico y que afectaban fundamentalmente a las calles D. Gerónimo, Alemania y Reyes Católicos, donde tenían sus comercios.

En la calle Reyes Católicos se encontraba la antigua sinagoga, llamada de Belforad. En la tradición popular se mantuvo el nombre de casa del rabino para la vivienda que se encontraba en el callejón de las Nieves. En la actualidad, esta edificación se encuentra ocupada por un hotel que ha preservado una buena parte de las zonas originales. En la Plaza del Pocillo se puede ver la sinagoga de D. Samuel. Hoy es una casa particular recientemente rehabilitada y cuya característica más importante es el arco apuntado que se encuentra en su puerta. Esta construcción data del siglo XV.

Judería de Segovia

La judería de Segovia fue un barrio que habitó la comunicad hebre al menos desde el siglo XII y hasta su expulsión, mediante el Edicto de Granada promulgado por los Reyes Católicos en 1492. En su momento constituyó una de las comunidades más ricas y pobladas de toda Castilla.

Está ubicada al sur de la ciudad, entre la antigua sinagoga Mayor y las calles de Judería Vieja, Santa Ana, el Rastrillo, plazuela y calle del Socorro, Judería Nueva y Almuzara. Aunque también existieron viviendas judías en las inmediaciones de la puerta de San Andrés. Su cementerio se encuentra en El Pinarillo, al otro lado del río Clamores.

Tras las revueltas judías de Burgos en 1391, parte de su comunidad se estableció en Segovia, alrededor de una sinagoga que bautizaron como la de Burgos. Dentro de los acontecimientos más importantes que vivieron los judíos de esta zona destaca la acusación de intentar profanar la forma sagrada en el interior de la sinagoga Mayor en el año 1410. Esta fue la causa por la que el templo fue incautado y entregado a la Iglesia católica.

Judería de Tarazona

El zaragozano municipio de Tarazona tuvo una importante presencia judía que se remonta a las épocas del bajo imperio romano y visigodo, consolidándose bajo dominio musulmán. La ciudad albergó un centro de traducción donde se vertían las obras del árabe al latín. En la actualidad se conserva un legado de códices hebreos en el Archivo Capitular.

La Judería Vieja, llamada la Rúa después de la expulsión, se asienta a los pies de la Zuda, hoy Palacio Episcopal, en la barriada del Cinto, zona urbana de ambiente medieval y con acentuadas características mudéjares. Ocupaba un espacio acotado por la barbacana y el muro de la acequia de Selcos, y el mercado y la puerta del Burgo, abarcando las calles de Juderías, Rúa Alta, Rúa Baja y Aires. El caserío más antiguo conservado procede de fines del siglo XIV.

Este barrio originario tenía diversos accesos: la Puerta de la Plaza Nueva -Plaza de España-, la Porticiella -Rúa Baja- y la Puerta de la Zuda -Rúa Alta-. En torno a 1450 se cita la judería nueva, prolongada a través de la cuesta de los Arcedianos hacia la plaza de Santa María.

Judería de Ribadavia

La presencia judía en la localidad de Ribadavia, en la provincia gallega de Orense, data del siglo XI. Tres siglos más tarde se convierte en un importante núcleo de población. Del barrio judío -localizado entre la plaza Mayor y la muralla- todavía se mantiene el trazado medieval, calles largas y estrechas, plazas y patios rodeados de fachadas por los que no parece haber pasado el tiempo.

Los mercados se ubicaban en los bajos de las casas. Los balcones se proyectaban hacia la calle de forma saliente para proteger los bajos de la lluvia y a las entradas de las puertas se colocaban piedras en forma de plataforma para que no les entrara la humedad. En el centro se encuentra la Iglesia de la Magdalena, construida en los siglos XII y XIII y junto a ella los restos de la Sinagoga.

Call de Barcelona

Barcelona es una de las ciudades más visitadas de España. Uno de las zonas que más turistas atrae es su Barrio Gótico, entramado de callejuelas que fue un próspero barrio judío o Call durante la Edad Media. La actual calle de Sant Domènec del Call era la arteria principal de la judería a la que se accedía por una puerta ubicada entre la plaza de Sant Jaume y la calle de Sant Honorat.

El edificio más emblemático de la judería barcelonesa es la sinagoga Mayor, que se cree que es una de las más antiguas de Europa. Pasear por este laberíntico barrio nos lleva hasta la calle Marlet donde está la placa en hebreo o a la calle de Banys Nous, donde están localizan los baños judíos masculinos, mientras que los de mujeres están en la calle Banys Nous.

Fuente: Leonoticias

2 COMENTARIOS

  1. La impotencia sexual es física, es decir, se puede tener el deseo intenso de tener un encuentro sexual, pero o bien no consigues la erección o bien no se mantiene como para completar el acto. Si esta técnica no tiene éxito, puede resultar apropiado recurrir a la terapia del comportamiento sexual.

  2. Sildenafil tampoco combina bien con riociguat, un medicamento para la hipertensión pulmonar, ni con drogas de uso recreativo que tienen nitrito de amilo, como los llamados «poppers».

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