Los cónsules generales israelíes en Estados Unidos han advertido al Ministerio de Exteriores que se esperan reacciones ferozmente negativas al discurso que el primer ministro, Biniamín Netanyahu, planea pronunciar en el Congreso, el próximo 3 de marzo, de acuerdo con un reporte del diario Haaretz.
El informe añade que la reacción negativa también se prevé en la comunidad judía norteamericana y en sectores aliados de Israel.
A pesar de las extendidas críticas, Netanyahu expresó a un grupo de visitantes que no tiene intenciones de dar marcha atrás.
Una alta fuente citada por Haaretz subraya que los cónsules generales de San Francisco, Chicago, Atlanta, Boston, Los Ángeles y Filadelfia han enviado a la cancillería, en las últimas dos semanas, cables alarmantes sobre el amplio descontento con respecto al discurso de Netanyahu.
También han expresado preocupación sobre las implicancias de la profundización de la crisis entre el primer ministro, Biniamín Netanyahu, y la Administración del presidente norteamericano, Barack Obama.
La fuente le dijo al rotativo que “los mensajes reiterados en todos los informes de los cónsules indican que los amigos de Israel en Estados Unidos piensan que el discurso de Netanyahu en el Congreso es un grave error y que podría dañar las relaciones entre Estados Unidos e Israel”.
El reporte más preocupante proviene del cónsul general de Israel en Filadelfia, Yaron Sideman, quien se ha desempeñado anteriormente como director de asuntos del Congreso en la Cancillería.
El cable enviado por Sideman indica que los críticos de la decisión de Netanyahu de aceptar la invitación del portavoz de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, para hablar ante el Congreso, proviene de tanto de los comunidades judías como no judías y traspasa el espectro partidario.
“Las críticas están dirigidas principalmente hacia tres personas: el primer ministro, que es visto
como tratando al presidente de EE.UU. con insensibilidad y falta de respeto, el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, John Boehner, y el embajador de Israel ante los Estados Unidos, Ron Dermer”.
Sideman añadió que el discurso planeado evoca primariamente reacciones negativas en muchos norteamericanos. “Hemos recibido considerable cantidad de correos electrónicos y llamadas telefónicas y nos confrontamos incesantemente con preguntas penetrantes sobre la cuestión cada vez que el asunto aparece ante las audiencias judías”.
Sideman ha dicho que las críticas provienen de activistas judíos y no judíos que están en contacto con su consulado. “El discurso es visto por ellos como una metida del dedo en el ojo del presidente y de la Administración”, escribió.
Sideman señaló que los que apoyan el discurso de Netanyahu son los grupos identificados con el ala más conservadora del espectro político norteamericano tales como la Coalición Judía Republicana, la Organización Sionista de Norteamérica (ZOA, por sus siglas en inglés) y los líderes cristianos evangélicos. “Nuestra impresión es que el apoyo de esa gente al discurso proviene de su identificación, y admiración, con una acción de desafío y humillación hacia el presidente Obama, más que de la importancia atribuida a la cuestión iraní, que debería ser el centro de la disertación”.
Los jefes de la misión de Israel en Norte América tienen programado participar en una conferencia en Jerusalén, la semana próxima, que se focalizará en la tensión entre la Casa Blanca y Netanyahu, y las discusiones políticas internas en Estados Unidos sobre el discurso de Netanyahu.
El embajador de Israel, Ron Dermer, que trabajó con los congresistas republicanos para conseguir la invitación, también participará en la conferencia.
El ex embajador en Estados Unidos, Michael Oren, antecesor de Dermer, sugirió anteriormente que Netanyahu debería dar marcha atrás y abstenerse de pronunciar su discurso ante el Congreso norteamericano.
Fuente: Aurora.com


