El misterioso autor detrás de la primera novela del caso Nisman

Bajo seudónimo, un narrador publicó en apenas 76 días una ficción que cuenta los últimos días del fiscal. «Es uno de los diez mejores escritores argentinos», aseguraron sus editores.
Casi tres meses después de que fuera hallado sin vida en el baño de su casa, la muerte de Alberto Nisman es todavía un misterio. ¿Se mató o lo mataron? ¿Movieron su cadáver? ¿Qué rol tuvo Diego Lagomarsino? ¿A qué hora perdió la vida? ¿Alguien accedió a su computadora cuando ya estaba muerto? Son apenas algunas de las preguntas que todavía no tienen respuesta. A esas incógnitas se suma ahora un interrogante literario: ¿quién es el autor que en apenas 76 días sacó una novela sobre su muerte?
El libro El fiscal. Una ficción demasiado parecida a la realidad llegó a las librerías argentinas esta semana. ¿Su autor? Un tal R.S. Pratt. Lacónica, la solapa del libro no lleva foto. «R.S. Pratt es el seudónimo de un escritor argentino», es todo lo que dice. Según la editorial, la historia fue escrita en apenas 30 días. Los 46 restantes fueron utilizados para la edición, diagramado, impresión y distribución del texto. Quien crea en esos cálculos llegará a la conclusión de que el texto fue empezado unas dos semanas después de aquel domingo 18 de enero.
En clave de policial negro, todos los protagonistas de la muerte más resonante de los últimos años están presentes: Nisman es el fiscal Lerman, Lagomarsino es Castagnino, el ¿ex? espía Antonio «Jaime» Stiuso es Trusso y la presidente Cristina Kirchner es Cristina Hernández de Larcher. En la vida real, Francisco «Paco» Larcher fue el segundo de la Secretaría de Inteligencia hasta que la jefa de Estado decidió primero descabezar la cúpula de la ex SIDE y luego despedir al legendario Stiuso. Ese movimiento ocurrió apenas un mes antes de que muriese el fiscal especial a cargo del caso AMIA.
Pero no sólo los más rutilantes nombres del caso encontraron su lugar en la historia. Toda una segunda línea de familiares, amantes, dirigentes políticos, periodistas, representantes de la comunidad judía y la variopinta fauna del submundo de la inteligencia argentina también son parte de la novela con sus nombres apenas cambiados. Pocos caen bien parados en una historia que no tiene buenos.
Todavía hoy son pocos los datos que se saben con certeza sobre la muerte de Nisman: su cadáver fue encontrado en las últimas horas del 18 de enero por su madre y dos custodios. Estaba en el baño de su casa. Sobre un charco de su propia sangre, el cuerpo bloqueaba la única puerta de acceso. Junto al cadáver estaba el arma que terminó con su vida: una vieja pistola Bersa calibre .22 que el técnico informático Diego Lagomarsino declaró haberle entregado el día anterior. Después de más de dos meses de investigación, la fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini todavía no lograron esclarecer qué pasó en el departamento de las torres Le Parc – Puerto Madero.
¿Quién es el autor que se animó a imaginar el momento preciso en que Nisman perdió la vida? El sello Emecé se niega a revelar su identidad. ¿Recurso literario, temor a las represalias, precaución ante la posibilidad de un juicio o mera estrategia de publicidad? Es difícil decirlo.
«El fiscal. Una ficción demasiado parecida a la realidad». Ediciones Emecé. Buenos Aires, Argentina, 2015
«Es uno de los diez mejores escritores argentinos», fue la única pista que aceptó dar el director del Grupo Editorial Planeta, Ignacio Iraola, al periodista Miguel Russo en el periódico Mirada al Sur. En la práctica, su respuesta es un regreso al punto de partida. «¿Quiénes son los diez mejores escritores argentinos?» es una pregunta con casi tantas respuestas como lectores puedan encontrarse en el país.
«Lo único que puedo decir es que el 21 de enero, acá mismo, en este mismo café, charlaba con R.S. Pratt sobre la trama novelesca que tenía la muerte de Nisman. Una trama a lo (John) Le Carré. Y ahí nació la idea. Pratt tardó un mes en escribirlo. Ah, la tapa es un homenaje a The Next Day, el último disco de David Bowie», describió Iraola. El título de ese álbum puede leerse en un gran rectángulo blanco que cubre gran parte de la icónica imagen del cantante inglés que ilustraHeroes, uno de sus CDs más conocidos. Con una estética similar, la tapa del libro tiene una foto de Nisman cuya cara es cubierta con un rectángulo rojo y el nombre de la novela.
Quien quiera saber cómo murió el fiscal Lerman deberá navegar las 234 páginas de una historia que hace equilibrio entre las referencias a lo real, los mitos que se tejieron alrededor de los protagonistas y la más pura fantasía. Recién en la última línea de la última página el lector encontrará su respuesta. Quien quiera saber quién es R.S Pratt o qué pasó con el verdadero Alberto Nisman deberá esperar un poco más. Esos todavía son enigmas sin respuesta.
Fuente: Infobae

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here