Intentan dividir en dos a la querella de la familia Nisman

Desde el kirchnerismo buscan separar a Arroyo Salgado de la madre del fiscal. Mientras el caso suma retrasos y dudas.
Ninguna certeza, muchos inconvenientes y más desacuerdos. Así está la causa cuando hoy se cumplen tres meses del hallazgo del fiscal Alberto Nisman muerto en el baño de su departamento. 
Mientras la fiscal Viviana Fein no consigue definir si se trató de un suicidio o un homicidio, las querellantes Sandra Arroyo Salgado, ex esposa, y Sara Garfunkel, madre de Nisman, insisten en que al fiscal de la causa AMIA lo mataron, pero atraviesan un momento de crisis. El defensor público que las representa, Germán Carlevaro, pidió que se evalúe si la querella debe separarse en virtud de intereses encontrados. La inquietud del defensor fue presentada por escrito a la titular del Ministerio Público de la Defensa, Stella Maris Martínez. En ese escrito, Carlevaro le pidió a su superior que evalúe si Arroyo Salgado y Garfunkel pueden seguir integrando la misma querella en tanto pudieran existir intereses incompatibles. 
Esta decisión de Carlevaro, generó preocupación en las querellantes que ya venían experimentando una «sensación de soledad, nos estamos quedando solas», habían dicho en su entorno a Clarín. Ayer, esa sensación aumentó, también la preocupación. Para las querellantes, la presentación y su posterior «filtración» a través del diario Página 12, confirma sus temores puesto que ya habían recibido algunos comentarios desde la Defensoría sobre las «constantes presiones» que recibían. Stella Maris Martínez, quien deberá definir si mantiene unida o no a la querella, es una antigua conocida de Arroyo Salgado, hoy alineada a «Justicia Legítima». 
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo esta semana que Sara Garfunkel debía estar presa.La duda de Carlevaro se fundó en la declaración de Sara Garfunkel el martes ante la fiscal, después que él le pidiera a Fein que no se le realizaran preguntas sobre la cuenta bancaria abierta en el Merrill Lynch de EE.UU. y cuya titularidad Sara comparte con su hija Sandra y el técnico informático de Nisman, Diego Lagomarsino. Carlevaro explicó que al existir otra causa en el fuero federal por esa cuenta en la que se investiga a Garfunkel por presunto lavado de dinero. «Este planteo es una renovada muestra de incompatibilidad a la que están sometidos en el patrocinio de la querella los letrados de la Defensoría», intervino Maximiliano Rusconi, abogado de Lagomarsino-. Es que fue la propia querella, a través del testimonio de Arroyo Salgado, la que introdujo la información sobre la cuenta bancaria en el expediente. 
En su declaración, la jueza federal de San Isidro, contó que fueron Sara y Sandra Nisman quienes la pusieron al tanto de la existencia de esta cuenta cuando, al comunicarse con el banco, se enteraron que Lagomarsino era también cotitular. A diferencia de Arroyo Salgado, Garfunkel evitó dar precisiones respecto de cuándo esa cuenta había sido abierta, de los movimientos registrados en ella y de los bienes que su hijo pudiera tener en el exterior. No mencionó a Sara, y tampoco nadie se lo preguntó, si como declaró Arroyo Salgado que ella y su hija Sandra le habían dicho, el deseo de Nisman era que el dinero depositado en esa cuenta fuera «exclusivamente para sus hijas». Garfunkel y Arroyo Salgado tienen sus diferencias, pero sostienen que «no hay una situación de una incompatibilidad en tanto que en este expediente la finalidad es la misma: conocer la verdad».
Fuente: Clarín

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