Ideas, emprendedores y start-ups: claves del gran milagro israelí

Crean un nuevo ecosistema entre el conocimiento y los negocios. Tiempo de innovación disruptiva. Cómo Israel convirtió a la cultura entrepreneur en su marca país.

Todo se reduce a un algoritmo. Ese es el gran secreto escondido detrás de cada una de las ideas innovadoras que dan nacimiento a una start-up o empresa emergente; que como a un bebé hay que alimentar y cuidar hasta que crezca y se mueva sola.

El caso israelí tiene una impronta diferenciadora: una cultura entrepreneur vigorosa definió la identidad de un país que desde sus orígenes está atravesado por un conflicto bélico-religioso-territorial; y así también marcó la diferencia respecto de otros polos de la innovación como Singapur, India e incluso Sillicon Valley, en Estados Unidos.

Israel logró sumar con inteligencia y eficacia a las mentes brillantes de la universidad en los teamde origen de sus start-ups. Estas empresas emergentes están conformadas con impronta multicultural y multidisciplinaria y enfocadas con sus innovaciones un paso adelante que el resto del mundo.

La mística alrededor de las start-ups israelíes está rodeada de talento, pasión y trabajo; en donde la búsqueda del conocimiento goza de más jerarquía que el dinero.

Tel Aviv, ciudad techie

El nombre de «Start Up Nation» implica para Israel evidenciar esa soldadura duradera entre los emprendedores techies y los académicos. Se enriquecen y redefinen unos a otros.

En el Estado de Israel cada año nacen aproximadamente cinco mil nuevos proyectos bajo el formato start-ups, basados en un avance tecnológico que vienen a resolver y a mejorar la vida cotidiana de cada uno de nosotros. De esas cinco mil flamantes start-ups que nacen, el 80% va a morir en el intento. El resto seguirá surfeando las olas y muchos se convertirán en megacorporaciones que cotizarán en la Bolsa.

Desde 1991, el gobierno israelí desde la cartera de Industria y Trabajo promueve el Programa Tecnológico para incubadoras (The Technological Incubators Program). El epicentro geográfico de las start-ups está en la ciudad de Tel Aviv, con una población de 400 mil personas. Solo allí existen 972 start-ups, lo que equivale a 19 nuevas empresas por metro cuadrado.

Cada vez más crece el área de Beer lalalal emplazada en el medio del desierto; y con la Universidad de Ben Urion como apoyo.

Libro testigo

En 2012, el libro Start Up Nation: La historia del milagro económico de Israel, de Dan Senor y Saul Singer se ocupó de conceptualizar el fenómeno de estos emprendimientos repletos de innovación.

El trabajo de Senor y Singer comprende como muy pocos; las claves de la nueva identidad del país.

¿Cómo es posible que Israel, un país de 8,2 millones de habitantes; con 60 años desde su fundación; atravesada por un conflicto religioso y territorial con Palestina y otros vecinos, sin recursos naturales, produzca más start-ups que naciones grandes, pacíficas y estables como Japón, China, India, Corea, Canadá e Inglaterra?

Senor y Singer buscaron claves de comprensión y destacan la cultura de la adversidad que fortalece al entrepreneur israelí ; además de las políticas de subsidios que el gobierno desarrolló para fomentar y apoyar la innovación.

Las iniciativas que ofrece el gobierno para emprendedores e inversiones en start-ups contempla la búsqueda, asociación o provisión del capital de inicio.

A las start-ups que no funcionan el estado de Israel las subsidia por seis meses para que los talentos fundadores puedan volver a empezar.

Genie: comer bien sin cocinar ni tirar comida

Termina no siendo el dinero lo que más moviliza a las start-ups en Israel, sino el ansia de innovar.

Es el caso del israelí Doron Marco, inventor y fundador de White Innovation, una start-upque ya desarrolló y vendió algunas big ideas en los últimos años. Por ejemplo, Doron y su equipo crearon un catéter flexible que posibilitó cirugías de corazón de mayor precisión junto a un soft que permite tener muchos detalles de la intervención.

Marco parece un Zuckerberg maduro: apasionado por poner en marcha el fascinante proceso que demanda una idea original para que irrumpa en la sociedad. Cada idea que pone en marcha la valida con las mentes brillantes de la Universidad Hebrea de Jerusalén , la Universidad de Tel Aviv, o en Estados Unidos, en la Universidad de Duke, Harvard o MIT.

Un grupo de cerebros brillantes en áreas de ciencia, ingeniería y tecnología con los que Doron se codea, lo ayudan con sus devoluciones para saber si está en el camino correcto. Porque como dicen los techies, una buena idea no siempre es una buena idea para la sociedad o que funciona en el mercado.

El último desarrollo que tiene entre manos Marco se llama Genie y promete revolucionar la industria gastronómica y los hábitos y costumbres a la hora de comer en casa: creó una especie de «Nespresso gastronómica»: una máquina inteligente y de diseño que cocina en menos de cinco minutos de manera autónoma recetas y platos elaborados, a partir de ingredientes secos preelaborados, sin conservantes y naturales.

El gadget que nos puede liberar de cocinar para siempre se completa con tazas donde viene preparada la comida y con sólo agregar agua se conecta a Genie que se encargará de terminar el plato.

Consultado por Infobae, Doron Marco agrega: «Lo primero que hay que saber es que para losentrepreneurs techies , ¡Suerte! es la mejor palabra. Luego viene la pasión, el trabajo y el conocimiento para desarrollar una tecnología. Hay que animarse a pensar «out of the box».

Genie personaliza las comidas a la medida de sus usuarios, tantos como cantidad de perfiles se carguen en el software de la máquina. Decide a medida las cantidades de sal, azúcar o especies. Además cuida y prepara la comida según el perfil alimenticio o condición de sus dueños: celíacos, hipertensos, o diabéticos, entre otros. Sugiere rutinas fit y controla las calorías de los alimentos para complementar una dieta sana.

La idea y el negocio detrás de la comida personalizada de Genie plantea una revolución en la industria gastronómica; se propone resolver una asignatura social pendiente: equilibrar el gap entre los que no tienen comida y los que la tienen y la tiran. Aquí, no hay desperdicios.

Explica Marco: «Hoy se puede comprar a Genie por alrededor 500 dólares en Israel y Australia. En medio año pensamos lanzarla en el mercado de Norteamérica cuando se terminen las últimas aprobaciones con la FDA».

Curar el cáncer con una start-up

En el caso de la start- up MobileODT,el desafío que se propuso es trascendente. Prevenir y curar el cáncer de cuello de útero, que actualmente provoca la muerte de 270.000 mujeres por año; de las cuales el 85% viven en países en desarrollo. MobileODT creó un screening con un software que procesa imágenes en tiempo real y alta resolución a partir de un dispositivo, que combina con el formato de un colposcopio, un smartphone y una lente para detectar de manera temprana el cérvix uterino y analizar la zona donde se puede alojar una lesión cancerígena. A esta aplicación Android se puede acceder o instalar en cualquier teléfono inteligente.

Así lo entendió Amit Safir, un ingeniero mexicano, under 30, que estudió en la Universidad de Monterrey, México, y que para dar rienda suelta a su idea decidió instalar su propia start-up en Tel Aviv.

En diálogo con Infobae, Safir aporta un dato fundamental para mentes emprendedoras: «Para lograr eficacia con una idea hay que estar focalizado y buscar todas las aristas al negocio para que funcione, siempre en función de una idea y no de un ramillete».

El dispositivo ya se consigue en el mercado a un precio de aproximadamente mil dólares. La prueba la puede realizar un médico ginecólogo, un técnico especializado o entrenar a enfermeras y personal auxiliar para interpretar las imágenes. El hecho de que se obtengan en tiempo real sirve para decidir rápidamente qué tratamiento debe seguir la mujer.

Safir comenta a Infobae sobre el milagro israelí y las start- ups: «Hay cuestiones en la personalidad de los israelíes jóvenes under 30 que explican el fenómeno de la cultura emprendedora y es el hecho de no tener miedo al fracaso. La personalidad que desarrolla un joven israelí está determinada luego de tres años de servicio militar, a partir de sus 18 años. Y el hecho de haber crecido amenazados por la guerra y el conflicto armado de alguna manera genera en los jóvenes actuales una interesante capacidad de resistencia y tolerancia a la frustración y al fracaso. Todas cuestiones muy importantes de desarrollar a la hora de emprender. La idea es: se puede fallar ¡y uno se puede volver a levantar!».

Fuente: Infobae

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