El caso AMIA, después de Irán y Nisman. Por Luis Czyzewski

 

El 6 de octubre, Clarín publicó una interesante nota del fiscal Ricardo Sáenz en donde desarrollaba cual debería ser la misión del nuevo gobierno frente a las situaciones no resueltas vinculadas a las causas AMIA y Nisman. Quisiera aportar mi visión sobre cuáles fueron las consecuencias sobre la causa AMIA que produjeron, por un lado, la decisión de firmar el Memorándum suscripto por nuestro país con la República Islámica de Irán y por otro la muerte irresuelta del fiscal Nisman.
Muchos familiares sostuvimos y seguimos sosteniendo que no es correcto el argumento esgrimido por nuestro gobierno de que el Memorándum era el único camino existente para destrabar la parálisis que existía frente a la no comparencia ante la justicia argentina de los imputados de origen iraní.
Muchas veces dijimos que si la Argentina hubiese denunciado a Irán ante los organismos correspondientes de la ONU como país que promovió y ordenó ejecutar el Atentado a la AMIA, como lo probó la justicia, se hubiesen activado los mecanismos que tiene esa organización para intentar solucionar diferencias entre dos países miembros y consecuentemente hubiese sido innecesario firmar ningún Memorándum. Estoy convencido que la decisión de promover y firmar el Memorándum fue un error diplomático de una magnitud tal que dejó a la Argentina en un lugar parecido al que quedó luego de declararle la guerra a Alemania, cuando la guerra casi había terminado. Ante la imposibilidad de plantear argumentos convincentes que puedan hacer entendible la decisión política de promover y firmar el Memorándum, el Gobierno tomó decisiones que lo único que lograron fue que lo que antes era difícil de comprender, se transforme en una fenomenal defensa de la nada.
Salir de esa situación hubiese sido muy fácil y hasta le podría haber traído rédito político a nuestro gobierno, y era reconocer el error de firmar el Memorándum y corregir esa decisión; pero eligió no hacerlo. Los gobiernos están formados por personas y las personas tienen aciertos y errores, y reconocer un error dignifica, no perjudica. Al error de firmar el Memorándum se le sumó en Enero de este año la trágica muerte del Fiscal Nisman, que hasta el día de hoy la justicia no pudo determinar si fue suicidio, suicidio inducido o asesinato. A partir de su muerte, que sin ninguna duda se produjo por su rol de Fiscal de la Causa AMIA, los Argentinos y el mundo pasamos a ser observadores de situaciones que hicieron que perdiéramos de vista lo primordial que como sociedad debemos reclamar, que es que la verdad llegue en la causa del Atentado a la AMIA. Desde hace casi tres años el reclamo de justicia pasó a un plano poco trascendente y eso significa una segunda muerte para las 85 víctimas y un nuevo golpe a los Familiares que solo luchamos por saber la verdad, sin ningún objetivo secundario ni político. Esperamos que el nuevo gobierno, sea cual fuere, retome la senda de esa búsqueda. Los argentinos necesitamos que así sea.

Fuente: Clarín
Autor Luis Czyzewski
Papá de Paola fallecida en el atentado

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