Instituto Weizmann: «El boicot contra Israel es puro antisemitismo»

El presidente del Instituto Weizmann de Rehovot (Israel), Daniel Zajfman, cree que la investigación académica y la empresa no deben mezclase porque la primera tiene que estar al servicio del conocimiento y trabajar como una plataforma «libre de injerencias», incluso de los políticos.

Así lo señaló este físico, belga de nacimiento, en un encuentro con periodistas españoles en el que también se refirió al movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) a Israel, que calificó de «puro antisemitismo».

Zajfman, presidente del Instituto Weizmann desde 2006, opinó que, aunque no hay una sola fórmula para la transferencia del conocimiento, los científicos deben «convertir el dinero en conocimiento», y afirma que esa es, al menos, la tarea que afrontan en su instituto.

«Nosotros no vendemos conocimiento, hay gente profesional que hace esto por nosotros», agregó.

El instituto que preside, considerado entre los más prestigiosos del mundo, se estableció en 1934 en Rehovot, al sur de Tel Aviv. Con cerca de 250 grupos de investigación en medicina, tecnología y medio ambiente, define su objetivo como «el avance de las ciencias para el beneficio de la Humanidad».

A juicio de Zajfman, los investigadores están más obsesionados por entender la naturaleza y los mecanismos que la rigen, que por las aplicaciones prácticas de los descubrimientos y cree que eso debe ser más un papel de la industria.

Solo así se podrá trabajar en libertad, a largo plazo, porque la ciencia tarda en dar sus frutos décadas, no días.

En la investigación, además de curioso hay que ser paciente, según este físico: no estamos para curar el cáncer u otras enfermedades, sino que ofrecemos conocimiento para que otros lo hagan.

No obstante, esto no quiere decir que su instituto no reciba dinero por las licencias de conocimiento transferidas, de lo que se encarga Yeda, una empresa creada en el Instituto Weizmann para comercializar los descubrimientos. Las licencias han producido 30.000 millones de dólares, manifestó.

Zajfman afirmó que los mejores científicos se diferencian de otros en los detalles: «son los mejores por quienes son, por su personalidad», y es a ellos a quienes debes de dar total libertad para llevar a cabo sus investigaciones, sin directrices de ningún tipo.

Y es que muchos avances de la ciencia han sido protagonizados por personas que no buscaban resolver un problema concreto.

En cuanto a la educación, este investigador apostó por que fomente el pensamiento crítico, solo así se conseguirá hacer «mejores ciudadanos a los niños» y fortalecer las democracias.

Un buen sistema educativo no solo es aquel en el que sus alumnos contestan correctamente a las preguntas sino aquel en el que estos, cuando son adultos, devuelven a la sociedad lo aprendido.

Zajfman relató que Israel es un lugar interesante para investigar, si bien admitió que «vivir ahí es ya una profesión por sí sola» y que solo un 4 % de los científicos senior de su instituto son extranjeros, si bien cada vez son más los estudiantes de otros países que acuden a Weizmann -universidad e instituto-.

A su juicio, la ciencia es algo «realmente internacional», y en la que no se deben dar injerencias o influencias de ningún tipo, por eso califica el boicot del BDS de «puro antisemita».

El boicot BDS es una campaña en contra de Israel, que promueve entre otros el retorno de los llamados “refugiados” palestinos y sus descendientes lo que significa que en la práctica se opone a la solución de dos estados, y cuyo verdadero objetivo, según los analistas, sería entonces establecer en su lugar un Estado binacional que – de acuerdo a la trágica experiencia de la región- a la larga terminaría en un único Estado árabe palestino étnicamente limpio de judíos.

Fuente: Aurora

DEJAR UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí