La Real Academia Española reconoce la importancia del ladino

Es una gran satisfacción para mí dirigirme a quienes están reunidos en la sala Leopoldo Lugones de la Academia Argentina de Letras, para conmemorar el Día Internacional de la lengua judeoespañola, del ladino.
Saludo de manera muy especial a mi colega y querido amigo presidente de la Academia Argentina de Letras, que hace de anfitrión en este encuentro Don José Luis Moure y también a todos los demás asistentes.
En este acto organizado por el Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí de Buenos Aires y que contará con varias intervenciones, entre ellas la muy destacada de Don Abraham Haim, Presidente del Consejo de la Comunidad Sefardí de Jerusalém.
Sin duda será memorable reconocer de cómo el sefardí sigue vivo en la ciudad de Jerusalén, pero también vigente en algunos de los barrios de Buenos Aires, y saber igualmente, que es todavía motivo de canción, motivo de literatura, motivo de refranero, todo ello me emociona especialmente.
Pueden Uds. creerme que nuestra sensibilidad hacia lo que represente este vestigio histórico del español de la Edad Media cuando los judíos fueron expulsos de nuestro país es algo que tenemos muy vivo y muy presente y que además, queremos de manera muy proactiva contribuir al rescate de ese signo lingüístico que ha durado tantos años mediante una medida que hemos tomado ya, que es la creación de diez puestos de académicos correspondientes de la Real Academia Española, ocho de ellos viven en Israel, los otros dos no viven en Israel, son especialistas muy destacadas, ambas son mujeres, en el estudio del judeoespañol en Universidades Italianas y Universidades Suizas.
Igualmente hemos nombrado correspondiente a una destacadísima especialista Española que trabaja en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Digamos por lo tanto que, en este momento forman parte en calidad de académicos correspondientes de la Real Academia Española, once personalidades en el estudio de la lengua sefardí, el ladino.
Es el primer paso para algo que me gustaría llegar a ver y cuanto antes sea mejor, la constitución de una Academia de la Lengua Judeoespañola o del ladino, en el Estado de Israel, que vendría a sumarse a las otras veintitrés Academias de la Lengua Española que están organizadas y constituidas en la Asociación de Academias de la Lengua Española que yo tengo el honor de presidir y a la que pertenece por supuesto, también la Academia Argentina de Letras.
Algún día, ojalá que todos podamos celebrar la creación de esta Academia nueva, que sería la vigésima cuarta de la Asociación de Academias con el propósito de preservar y mantener el judeoespañol tal como es, no con el objetivo de homologarlo al español actual, al español de Siglo XXI, sino preservar estas características que lo hacen tan singular y tan extraordinario.
Señoras y Señores: Felicidades, muchas gracias por su atención.

 

DEJAR UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí