Dr. Santiago Kaplun: «Mis compañeros en DAIA entendieron que mi cargo en ACUMAR es estrictamente técnico»

El secretario general de la DAIA, Dr. Santiago Kaplun, dialogó con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS acerca de cómo ve la gestión en estos más de cien días de gobierno en la DAIA. También se refirió a qué opinión tiene con respecto al Juicio en Ausencia y expresó: «Después de 22 años y viendo dónde estamos (en la causa AMIA) es complicado que haya luz al final del camino».

Además se refirió al cargo jurídico que ocupa en el organismo ACUMAR  y si este no interfiere con su posición en la DAIA. El ACUMAR es el encargado del saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo, que es presidida por el Rabino Sergio Bergman, ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

– ¿Qué evaluación haces de estos más de 100 días gestión en la DAIA?

– Estos más de 100 días la verdad que fueron importantes porque pusimos la institución en marcha, digo en marcha, porque nuestra asunción coincidió con el cambio de gobierno, y con ello cambiaron un montón de relaciones que estaban estancadas de la gestión anterior por falta de diálogo. Tuvimos que subirnos a un tren que si bien estaba funcionando lo hacía lento. Ahora tratamos de hacerlo dinámico, moderno, abierto e inclusivo dialogando con todos los sectores, para que en definitiva la DAIA pueda tener por cumplida la misión para la que fue creada.

Es una gestión que está siendo bastante exitosa, por suerte, ahora dependemos de nosotros mismos a nivel económico. No tenemos ningún tipo de dependencia, como sucedía en las gestiones anteriores, directamente de publicidad estatal o de pauta. Cumpliendo nuestra visión estamos haciendo valer por nosotros mismos, impartiendo educación, enseñando diversidad y asumiendo el lugar político que tenemos que tener como comunidad.

– Estuviste en las dos gestiones; en la cadencia anterior estabas en la parte jurídica y hoy estás en otra gestión. ¿En qué áreas hubo más cambios y en cuáles otras continúa igual?

– Nos esta siendo muy útil la diversidad que tenemos adentro de la comisión directiva. Yo estuve en la última cadencia de la gestión anterior en la que en términos jurídicos fue muy movido con el tema de la inconstitucionalidad del memorándum y con las cuestiones relacionadas con ello. Teniendo en cuenta que eso nos enfrentó con el gobierno nacional anterior, no por elección nuestra, sino por elección del gobierno. Nosotros no eramos afines a la política de que se diriman las cuestiones judiciales en otro ámbito que no sea la justicia. Lo único que dijimos es que el memorándum no era una herramienta idónea, lo planteamos en la justicia y nos dio la razón, y por eso fuimos casi conminados al ostracismo. Eso es una gran diferencia en la gestión. Cuando vos podes tener feedback del gobierno, ya sea nacional, provincial y municipal. En esta cadencia hemos desarrollado relaciones con provincias que nada tienen que ver con la ideología del gobierno nacional y estamos generando relaciones, que antes existían, pero que ahora, nosotros las dotamos de contenido, o sea, que vamos a poder conseguir poder transmitir nuestra misión en acciones. Firmamos acuerdos con gobiernos provinciales donde directamente vamos a llevar la educación por la diversidad y por los valores que nosotros pregonamos a los estamentos públicos, ya sea policía, escuelas, empleo público, empresas privadas, capacitación a gerentes, medios de comunicación y personal de atención al público.

Yo personalmente creo que es lo que va a darle sustentabilidad a la institución. Cuando terminó la cadencia pasada no había sustento ni económico ni de otra naturaleza, vital, para la vida de una organización. Las instituciones tienen que preservarse y poder sobrevivir a sus dirigentes, con lo cual lo mejor de nuestra gestión va a ser dejar la DAIA en manos de quien no suceda en el cargo funcionando, que se pueda valer por sí misma y que pueda hacer valer su misión sin descuidar el interés de la comunidad, que es en definitiva, es para lo que fue creada.

– Dentro de unos meses, tal vez, se va a dar a conocer la ley de Juicio en Ausencia que plantea el gobierno nacional. Sabemos que estuviste en el armado de la ley de juicio en ausencias que presentó la DAIA en el Congreso de la Nación, ¿qué pensas acerca de esta ley?

– La DAIA presentó un proyecto de ley de juzgamiento en ausencia que fue concebida en la institución por personal de la representación política de la comunidad judía. Tuvimos injerencia en el armado desde la secretaria general de la anterior cadencia, y hemos contado con la colaboración de un montón de juristas que desinteresadamente nos dieron su opinión y realizaron, incluso, observaciones y aportes de lo que fue el producto final. Estoy convencido que puede llegar a ser una herramienta muy interesante a los efectos de que el juez de la causa pueda avanzar. Ahora que tenemos memorándum, que nunca lo tuvimos por suerte, la causa vuelve a estar en el estado en la que se encontraba, y ese, no es un tema menor. Hoy no hay manera en la legislación imperante de que la causa pueda avanzar si los imputados no se presentan o no son traídos a declarar. Con lo cual puede ser una herramienta que permita avanzar en la investigación. Yo siempre digo, porque así lo siento, el avance puede ser auspicioso en el esclarecimiento o puede no serlo. Con lo cual, esta herramienta no es una ley que va a condenar a nadie, específicamente, sino que le va a poder permitir al juez explorar en el plexo de pruebas que tiene y que incluso puede llegar a beneficiar a los imputados.

Para toda la comunidad que hace más de 20 años que espera una señal de la justicia poder darle un cierre, de un lado o del otro, me parece que puede llegar a ser importante. Desde el punto de vista de la Justicia, uno quiere que se esclarezca esto por lo que constituye, pero además las familias tienen que darle un cierre para hacer el duelo, como se merecen. Es muy triste lo que te estoy diciendo, pero si bien jamás podremos asumir ni queremos bajar los brazos en la lucha para que haya justicia, hay veces que la realidad te pasa por arriba. Después de 22 años y viendo dónde estamos, es muy complicado que pueda haber una luz al final del camino.  Es una herramienta que puede ser útil.

– El ex Juez Zaffaroni dijo el Juicio en Ausencia no va a resguardar los derechos del imputado…

– Este es un debate eterno de los abogados. Siempre que hay dos abogados a veces hay tres opiniones, incluso. Desde nuestra formación la presencia del imputado es vital y desde nuestra Constitución, también. No estoy diciendo que el proyecto de ley sea inconstitucional, al contrario, desde el proyecto que salio de DAIA se cuidó absolutamente todos y cada uno de los detalles que están relacionadas con la defensa en juicio y con las garantías constitucionales en todo proceso. Con lo cual, creemos que aquellas personas que desde lo jurídico están en contra del proyecto, probablemente, no hayan leído con profundidad y con detenimiento el proyecto de DAIA, que tiene estado parlamentario, y que esperamos que si va a ser motivo de tratamiento en el Congreso pueda aprobarse. Estoy convencido que para crímenes de lesa humanidad de la trascendencia como el Atentado de la AMIA/DAIA, es una herramienta que puede llegar a ser convalidada en caso de que sea opuesta ha alguna inconstitucionalidad.

– ¿Cómo es tu situación en ACUMAR?

– Yo soy abogado y me dedicó al derecho ambiental. En el año 2004 desde mi estudio se presentó un expediente que con los años tuvo mucha trascendencia en la Justicia Argentina porque se ha transformado en una especie de hito del derecho ambiental, y es precisamente la causa Mendoza contra Estado Nacional, donde hemos promovido en representación de algunos damnificados pero, principalmente, del conjunto de la sociedad una demanda por el saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo. En el año 2006 salió una sentencia en donde la Corte Suprema que obligó al Estado a sanear la cuenca, y en el 2008, con el fin de unificar las jurisdicciones el Estado crea por ley del Congreso un organismo que es la autoridad de la Cuenca Matanza-Ricahuelo, ACUMAR.

En mi calidad de abogado, y a los fines de cubrir un puesto estrictamente técnico en el organismo, me convocó el Ministerio de Ambiente para hacerme cargo de la dirección jurídica de ACUMAR. La verdad que como abogado especializado en estos temas fue una oferta bastante tentadora para mi carrera profesional, dado que vengo a desempeñar una función estrictamente técnica, con lo que a mí me gusta y con lo que he hecho en la historia próxima pasada profesionalmente. Lo acepté con gusto, apliqué para el cargo y hoy lo estoy desempeñando. No tiene ningún tipo de injerencia política, es estrictamente técnico mi accionar y la verdad que descarto cualquier rumor o cuestión que se haya generado en la DAIA. Al contrario, mis compañeros entendieron está situación como la estoy planteando y el trabajo sigue como siempre.

– ¿No estas en una semi-licencia en la DAIA?

– En absoluto. Al contrario, teníamos tantas ganas de trabajar en equipo en la gestión de DAIA que hemos hecho una suerte de división de tareas dentro de la secretaría general; el Arquitecto Tannenbaum lleva adelante cuestiones para las que él esta súper capacitado y eran de su interés e incumbencia. Mientras que yo me ocupo de otras. Con una buena división de tareas se hace fuerte en lo que sabe. Es una institución que queremos que cada vez sea más horizontal y no tan verticalista, presidencialista y dependiente de una persona. Una persona sólo tiene 24 horas para dedicarle a la comunidad, y a veces no alcanza. Por eso es mucho mejor delegarnos entre todos las diferentes tareas.

Fijate vos que la presencia en distintos eventos es alternada, la organización que tenemos es bastante funcional a los intereses y a la expertis que tiene cada uno. Cuando podemos estar juntos, lo hacemos; como va a ser a fin de este mes en Tucumán, dónde más de 20 dirigentes vamos a celebrar el Bicentenario de la Independencia representando a la comunidad judía.

– ¿El Dr. Indij nunca te pidió la renuncia por haber asumido en el ACUMAR?

– Jamás, jamás, jamás. Él como colega entiende y entendió, y lo está viendo que hace dos meses, que estoy desempeñando el cargo y no tengo ninguna posición ni exposición política. Estoy en ACUMAR con el fin de que el Riachuelo, de una vez y para siempre, pueda estar saneado y servirle a los habitantes. Yo estoy haciendo lo que sé, que es derecho ambiental y poder aportarle un granito de arena a este organismo que tiene una función noble.

– ¿Desde dónde crees que se surgió el rumor del conflicto de intereses que se generó con tu asunción en ACUMAR? ¿No hubo conflicto en la comisión directiva?

– No hubo conflicto ni creo que lo vaya a haber. La realidad es que yo tuve un problema personal importante a principio de febrero, obviamente, eso hizo que me aleje un poquito. Tal vez pudo haber estado relacionado con eso. No hubo ruido con este tema de mi cargo.

– Entonces tus compañeros de DAIA cuando les comentaste que tu cargo es estrictamente técnico lo entendieron…

– Totalmente.

– Pero, ¿vos no tenes relación con el Rabino Sergio Bergman?

– Es una relación estrictamente profesional. De hecho, él es el presidente de ACUMAR y yo soy uno de los directores, como los hay más de 10 en el organismo. Con lo cual, es una relación como la que puede tener cualquiera, pero en mi caso particular, es estrictamente técnica, no de otra naturaleza.

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