Un estudio asegura que el 24% de los argentinos tiene actitudes antisemitas

De un total de 28 millones de adultos en el país, unos 6,8 millones albergarían actitudes antisemitas, según arroja la encuesta ADL Global realizada en 2015 por la Liga Antidifamación, agencia de relaciones humanas, derechos civiles y lucha contra el antisemitismo de Estados Unidos.

Los índices más altos de respuestas consideradas prejuiciosas en Argentina se relacionan a las premisas «los judíos tienen demasiado poder en los negocios» (50%); «los judíos hablan demasiado sobre lo que les ocurrió en el Holocausto» (49%) y «los judíos tienen demasiado poder en los mercados internacionales» (41%).

La encuesta consiste en once premisas («los judíos se creen mejores personas»; «los judíos tienen demasiado control sobre el gobierno de Estados Unidos», «a los judíos no les importa lo que le pase a nadie aparte de ellos mismos», entre otras). La respuesta «probablemente cierto» en al menos a seis de las once cuestiones es considerada como índice de antisemitismo.

«El prejuicio contra un colectivo presupone definir a los miembros individuales de ese colectivo a partir de su condición étnica, religiosa, de género u otras, como si dicha condición de origen definiese las características del ser de cada sujeto en la historia», resaltó la socióloga y presidenta del Instituto Elie Wiesel en el Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall Meyer, Beatríz Guerevich.

«Y, a su vez -continuó- una de las formas del prejuicio antisemita se manifiesta cuando las características negativas de un sujeto judío le son atribuidas al colectivo judío, generalizando por extensión el atributo que se considera negativo, y mal interpretándolo».

«En Argentina viven más de 180 mil judíos y, en su historia, hubo etapas de profundo antisemitismo», indicó a Télam el sociólogo e historiador de la Universidad Hebrea de Jerusalén Yosi Goldstein, que presentará un artículo al respecto dentro del Anuario del Instituto de Ciencias Jurídicas de la Universidad de La Matanza.

Sin embargo, Gurevich resaltó «la importancia de no generalizar ni tildar automáticamente de antisemitismo a toda crítica a la política del gobierno de Israel en lo que respecta al conflicto árabe-israelí. Tampoco es antisemitismo la crítica de aspectos de la política de un gobierno de Israel en relación a los asentamientos o la correspondiente denuncia de casos de violación de derechos humanos, que en toda guerra los hubo».

En relación a los datos arrojados por la encuesta, Gurevich indicó que «antisemitismo es atribuirle las condiciones negativas de un sujeto al colectivo judío al que pertenece. Por ello el tipo de preguntas del estudio de la ADL son estereotipos internalizados y trasmitidos por sectores de la población, de generación en generación».

«Un dato interesante -concluyó- es que el índice de prejuicio antisemita en la Argentina (24%) es el más bajo de los países del Cono Sur. En Uruguay es del 33% y en Chile es del 37%».

«Me sorprendió favorablemente que en Brasil alcance al 16%. Además, juega también la cuestión de la corrección política, que está mucho más presente en sociedades anglosajonas como la estadounidense y la canadiense que en la Argentina», advirtió.

Fuente: Télam

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