
El avance de la inteligencia artificial sigue generando variados análisis y encendidos debates en todo el mundo. En ese contexto, Yuval Noah Harari lanzó una advertencia sobre la intención de darle personería jurídica a la inteligencia artificial porque -sostuvo- podría abrir el sistema económico y político a agentes no humanos sin responsabilidad directa.
En una columna publicada en Financial Times, titulada “No debemos otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA”, el reconocido historiador, filósofo y escritor afirmó que conceder ese estatus equivaldría a dar “una llave maestra” para acceder a las finanzas, la economía y la política.
El autor de Nexus situó el debate en una decisión reciente de Javier Milei: recordó que en enero, durante el Foro Económico Mundial, había advertido que los gobiernos algún día podían llegar a reconocer personalidad jurídica a modelos de IA, y admitió que no imaginó que ese escenario llegaría apenas cuatro meses después.
El ensayista identificó como punto de inflexión el anuncio del Presidente argentino sobre una nueva categoría legal para corporaciones no humanas. “Milei es un político muy audaz, y su determinación por mejorar la situación económica de Argentina es digna de elogio”, destacó en su columna de opinión. “Tiene razón cuando afirma que la creación de la sociedad de responsabilidad limitada fue uno de los inventos más trascendentales de la historia y que la creación de sociedades no humanas podría ser un paso igualmente trascendental”, apuntó a modo de introducción.
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Sin embargo, luego advirtió: “Otorgar personalidad jurídica corporativa a la inteligencia artificial permitiría a los agentes de IA emprender numerosas iniciativas nuevas, lo que podría generar una enorme riqueza adicional. Pero la personalidad jurídica es una llave maestra que también permitiría a la IA acceder a nuestros sistemas financieros, económicos y políticos. Esto genera muchas preocupaciones”.
A su juicio, esa figura permitiría que agentes de IA operaran como una empresa tradicional, pero sin necesidad de intervención humana en sus decisiones ni exposición de una persona a las consecuencias legales.
Harari sostuvo que esas corporaciones podrían poseer activos, contratar empleados, participar en el comercio internacional, iniciar demandas judiciales y donar a campañas políticas. Citó la formulación de Milei para subrayar el alcance del cambio: “Los accionistas humanos pueden participar, pero no son obligatorios”.
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El escritor centró su argumento en que la autonomía corporativa de una IA no sería un detalle técnico, sino una alteración profunda del modo en que se distribuyen poder, riesgo y sanción. La cuestión, planteó, no es solo cuánto producirían esas entidades, sino cómo se las detendría si decidieran vulnerar reglas.
La respuesta de Javier Milei
Querido @harari_yuval
, muchas gracias por participar en este fascinante y trascendental debate. Estamos en el amanecer de una nueva era, que nos sitúa, creo, en un lugar no tan diferente del que tú mismo describiste tan bien en *Sapiens* y tus otros libros: ese tiempo en que los humanos usamos ficciones para organizar nuestro trabajo colectivo y beneficiarnos de la tecnología. Ahora necesitamos más que nunca toda nuestra inteligencia para construir el marco que nos permita aprovechar las increíbles oportunidades que tenemos por delante. ¡Ya estoy preparando mi respuesta para ver si podemos calmar tus temores sobre el camino que propuse la semana pasada!
Dear @harari_yuval, so many thanks for engaging in this fascinating and transcendental debate. We are at a dawn of a new age, which places us, I believe, in a place not that that different from the one you yourself described so well in Homo Sapiens and your other books: that time… https://t.co/xdMkXHxjYw
— Javier Milei (@JMilei) June 8, 2026
