Con mucha emoción, la comunidad judía organizada homenajeó a las víctimas de la Shoá

Como todos los 27 de enero, las instituciones de la comunidad judía realizaron un emotivo acto para recordar a los seis millones de hermanos que perdieron la vida en los campos de exterminio impuesta por la maquinaria nazi. En esta oportunidad se hizo en el quinto piso de la Asociación Mutual Israelita Argentina junto a Generaciones de la Shoá y Sherit Hapleitá con una gran cantidad de público que colmó una sala que se vio sobrepasada.

La conductora del acto fue Batia Nemirovsky que primero se refirió a la cantidad de caras jóvenes que se encontraban presentes en el lugar participando junto a un grupo de sobrevivientes que participaron activamente del acto. El ministro de Educación de la Provincia de Buenos Aires y actualmente Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Argentina del Grupo de Trabajo sobre Cooperación Internacional para la Educación, Rememoración e Investigación del Holocausto (IHRA), no pudo asistir al acto, pero envío una carta adhiriendo al acto y asegurando que trabajarán fuertementemente desde el Capítulo argentino para difundir más la Shoá.

A continuación se hizo el encendido de las seis velas. Luego con un fuerte discurso, la presidenta de Generaciones de la Shoá, Diana Wang, quien además es hija de sobrevivientes, se refirió a la alegría que sentía por ver a tanta juventud participando del acto. «Hoy empezó la última etapa de la Shoá», y además agregó: «Con el Holocausto, la Humanidad descubrió de qué somos capaces los humanos (…) Todo esto nos enseña mucho sobre las sociedades humanas».

Uno de los momentos más emotivos y que se vivió con una intensidad muy fuerte sucedió cuando las hijas de algunos sobrevivientes que se encontraban presentes contaron muy brevemente con palabras de sus padres qué había sucedido cuando el Ejercito ruso y americano ingresaron a algunos campos de exterminio y se encontraron con cuerpos cadavericos que se arrastraban con la poca fuerza que tenían para huír, aunque muchos de ellos se mostraban ecepticos.

Para finalizar el acto, Mario Sobol, secretario general de AMIA, que tenía un discurso preparado para la ocasión, prefirió dejar de lado el papel y contar la historia de sus padres que escaparon de Polonia, según él «no sufrieron», pero desde que vivieron en Argentina no hablaron acerca de lo que vivieron en Europa. Es más, Sobol contó que por muchos años no pudo viajar al país de origen de sus padres por todo lo que habían dicho.

Los dirigentes que estuvieron presentes fueron Itamar Steinberg y Alejandro Mellincovsky de la OSM; Mario Sobol y Jorge Leicach por AMIA; Mario Tannenbaum por DAIA; Generaciones de la Shoá y Sherit Hapleitá; Ana Weinstein del Centro Mark Turkov; Ariel Seidler del Congreso Judío Latinoamericano y Susana Gelber de la OSA; Pamela Malewicz, subscretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Ciudad de Buenos Aires; Ruben Fleischer del Ministerio de Seguridad de la Nación; Damián Szvalb en representación del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires y sobrevivientes del Holocausto.

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