La estrella del pop estadounidense Britney Spears brindó un concierto en Tel Aviv e hizo una tumultuosa visita el domingo por la tarde al Muro Occidental, motivo que la indispuso para una cena con el primer ministro israelí, Biniamín Netanyahu.
Spears visitó el Muro de los Lamentos y sus túneles, mientras que su equipo de seguridad y policías intentaron mantener a paparazzis y fans a raya.



Britney se encontró también con los pacientes de cáncer hoy lunes (estaba pactada para ayer domingo).
Los productores locales del espectáculo llevan un año trabajando en su puesta en escena y los medios informaron de que todo ello costará más de 2 millones de dólares.
El concierto ya acaparó titulares en la prensa local el pasado mes de abril cuando el Partido Laborista anunció que pospondría sus primarias, ya que iban a coincidir con el “show” de Spears.
Vía Aurora

