Turquía llamó «Estado de apartheid» a Israel y lo acusó de racismo por la ley de identidad judía

Turquía acusó a Israel de racismo y de convertirse en un “Estado de apartheid” después de que la Knéset (Parlamento) aprobara una Ley Básica que remarca la naturaleza judía del país.

“Rechazamos los esfuerzos del gobierno israelí para establecer un Estado de apartheid”, escribió en Twitter el portavoz del presidente Recep Tayyip Erdogan, Ibrahim Kalin, comparando a Israel con la situación existente en Sudáfrica en el siglo XX, con su segregación de la población entre blancos y negros.

Condenó la ley como un “paso racista” y la describió como un esfuerzo por “borrar legalmente” al pueblo palestino “de su tierra natal”.

“Llamamos a la comunidad internacional a responder a esta injusticia que tiene lugar frente a los ojos de todo el mundo”, añadió Kalin.

Propuesto por legisladores del partido Likud, y tras algunos años de estar en la congeladora legislativa, el proyecto “Israel: Estado-nación del pueblo judío” fue aprobado con 62 votos a favor y 55 en contra en la Knéset.

La legislación ahora forma parte de las Leyes Básicas del Estado de Israel, las cuales, además de ser difíciles de reformar o derogar, sirven como las directivas legales fundamentales del país, fungiendo con ello como su constitución política.

Además de remarcar el carácter judío de Israel, la ley señala el derecho exclusivo del pueblo judío a la autodeterminación en el territorio, posiciona al hebreo como único idioma oficial, dejando con ello al árabe con un “estatus especial, busca una mayor conexión con la Diáspora y alienta el asentimiento judío en el territorio.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, calificó de “momento fundacional en la historia del Estado de Israel” la aprobación de la ley.

Los partidos de la oposición así como los partidos árabe-israelíes que conforman la coalición Lista Conjunta, se opusieron a la aprobación de la Ley Básica, tachándola de discriminatoria en contra de las minorías no judías del Estado de Israel, principalmente, la población árabe que conforma casi el 20%.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía también criticó la ley y dijo que “pisotea los principios del derecho internacional e ignora los derechos de los ciudadanos palestinos de Israel”.

“El hecho de que la ley presente el derecho a la autodeterminación como un derecho que sólo se aplica a los judíos es el producto de una mentalidad que está caduca y es discriminatoria”, dijo.

Las relaciones de Israel y Turquía, que se habían nivelado desde 2016, se encuentran tensas desde el pasado mes de mayo, después de la jornada del 14 de mayo, víspera del Día de Nakba y mismo día en que se inauguró la embajada de EE.UU. en Jerusalén, que dejó un saldo de más de 60 palestinos muertos en Gaza durante las manifestaciones violentas de la “Gran Marcha del Retorno” organizadas por Hamás.

Ankara ordenó la salida del embajador de Israel del territorio turco en protesta, medida que fue respondida por Jerusalén de manera similar con un diplomático turco en Jerusalén.

El presidente Erdogan ha lanzando críticas a partir de entonces, llamando “terrorista” al Estado de Israel o acusando a Netanyahu de “tener sangre palestina” en las manos.

Pero pese a la retórica, los analistas señalan que detrás de ella, los lazos económicos se mantienen fuertes, con un comercio robusto y con ambas partes interesadas en la exportación de recursos energéticos israelíes a Turquía.

 

Vía The Times of Israel

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