Falleció Shmuel Bristovsky Z´L; la fascinante historia de quien ayudó a miles de personas en un hospital de Tel Aviv

Hace algunos días falleció Shmuel Bristovsky, un hombre de 72 años que murió tras una larga lucha contra una grave enfermedad. Si su nombre no les dice mucho, no es extraño. Su muerte no sería noticia, de no ser por la fascinante vida que tuvo y las grandes obras que dejó.

Shmuel era un judío ortodoxo que vivía en Tel Aviv, muy cerca del hospital local Ichilov. Es raro ver a judíos ortodoxos en esa zona del país, pero Shmuel se mantuvo ahí a través de los años para cumplir una misión que consideraba su propósito en la vida. A través de los años brindó ayuda a cerca de 40.000 personas que tenían familiares internados en el hospital Ichilov.

Con su apartamento frente al centro médico, Shmuel ofrecía a los que acompañaban a las personas internadas, un lugar para dormir, bañarse, comer y en especial una persona para conversar y sentirse acompañado. Todo esto además sin cobrar absolutamente nada.

Las personas que estuvieron en Ichilov cuentan que muchas veces pasaba los viernes por el hospital buscando personas para invitar a dormir Shabat en su apartamento que con los años fue remodelando para poder recibir a la mayor cantidad de personas posible. Incluso llegó a comprar el apartamento contiguo para unirlos y poder recibir a aún más gente.

En un post en Facebook en su memoria, cientos de personas que recibieron la ayuda de Shmuel cuentan sobre su experiencia: “Mi padre estuvo internado en Ichilov por 4 meses por cáncer. Mi familia es del norte del país y mi madre dormía en su casa de forma constante. A veces nosotros ibamos para cambiarla y también dormíamos en su casa.. Es increíble cómo se veía la casa ordenada, limpia y la estadía ‘incluía’ sábanas y toallas. Simplemente un hombre bondadoso de una forma que no se ve en este mundo”.

Más personas contaron sus experiencias y recuerdos sobre Shmuel: “Una vez un familiar mío no quería dejar al enfermo solo en Shabat. Shmuel trajo una cama plegable para todo el Shabat y apenas terminó incluso vino a recogerla, para que nosotros no tengamos que esforzarnos en doblarla y llevarla. Una entrega increíble!”. Otro comenta: “Era un hombre único. Recuerdo que me pregunté muchas veces cómo una persona da todo a personas que ni siquiera conoce y de forma gratuita! Pero en él, era simple y algo que daba por entendido. Solo se preocupaba en todo momento de que descansaran y salieran de la locura de estar internado en un hospital”.

Una última historia es simplemente conmovedora y muestra cómo sus acciones siguen influyendo incluso tras su muerte: “En el camino al entierro de Shmuel, su mujer vio a una persona que acompañaba a un paciente de Ichilov y lo identificó. ‘Nuestro apartamento está ahora libre, puedes ir ahora para descansar’”.

Fuente: Aurora

 

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