Delia Sisro a Jorge Elbaum: «El grupo de ‘neoliberales y neofascistas’ vamos a salir a defenderte cuando lo único que les importe de vos es el apellido que portás»

La co-autora del libro «Asesinaron a Nisman, yo fui testigo», Delia Sisro, quien lo escribió junto al Diputado Waldo Wolff, salió a contestarle al ex Director ejecutivo de la DAIA y  presidente de la agrupación Llamamiento Argentino Judío, Jorge Elbaum, luego que este publicara en sus redes sociales a raíz de la muerte del ex Canciller Héctor Timerman, mensajes dirigidos a Waldo Wolff en los que le dice » vas a pagar con creces el daño causado a Héctor Timerman, la difamación y el tiempo que perdió de su tratamiento de cáncer por tu sucia denuncia tendrá su resarcimiento de justicia. Esto se paga aca abajo, en la tierra»

Esta es la respuesta de Delia Sisro

«Como todos los judíos, puedo ser una más de los que vienen, puedo ser la siguiente. Lo que no voy a ser es una más de las que callen. Por mi forma, por mina, por principios.
Ayer me llegó por varias vías: ¿Viste el Tweet de Jorge Elbaum? Y me detuve. Y lo leí. Y lo estudié. Se referían al primero de una serie que vino después casi obsesivamente.
Una foto a color, la otra blanco y negro. No enunciaré los análisis obvios. No describiré lo que me causa, me guardo algunas subjetividades para mi ámbito privado. Pero otras, no.
Si algo no necesita Wolff es alguien que hable por él. Probado está. Y esta no es una defensa a él sino una ofensa que siento personalmente por muchos motivos.
A Jorge Elbaum le quiero obsequiar un libro. El nuestro, “Asesinaron al Fiscal Nisman. Yo fui testigo.” y digo nuestro, porque como aclaré en el prólogo y como honestamente explica Waldo: esta es su historia, y yo lo ayudé a ponerle palabras a sus vivencias, pero también fui parte de esa historia porque conocí de cerca sus preocupaciones, los hostigamientos y compartimos la búsqueda de la justicia, pero ante todo porque tenemos valores en común, suscribo a lo que dice y porque en la tarea conjunta intercambiamos pensamientos y no hay una línea que no haya sido consentida por ambos. Cuestiones de respeto humano y profesional.
Me ofenden los tonos amenazantes a cualquier judío en tanto tal.
Elbaum: Si vas a ir a buscar a Waldo, vení también por mí, y vení por los tantos judíos que pertenecemos según tus palabras al mundo “neoliberal y neofascista”. El “neofascismo” parece al menos haberse actualizado. Los métodos que usan los que ofenden como vos son de un fascismo primitivo y básico. Y te quiero aclarar que digas lo que digas, y por más solidaridad que expresen a D´Elía y a Esteche, el grupo de “neoliberales y neofascistas” vamos a salir a defenderte cuando lo único que les importe de vos es el apellido que portás.
Me sorprenden las frases que no hacen más que evidenciar proyecciones: “fantasean con acceder a los medios de comunicación (como el caso de Waldo Wolf)”. Qué fácil es hablar de la DAIA sin activar. Qué sencillo pegarle a los dirigentes de la comunidad desde un banquillo. Con qué ligereza y prejuicios…
Elbaum fue un profesional que se ocupó de la Dirección Ejecutiva de la DAIA. Un cargo jerárquico, con poder decisorio, con determinación. No era un soldado. No tenía que hacerle café a nadie. Él sabe tan bien como muchos por qué lo despidieron, y también sabe que se solidarizó cuando Moreau –hoy procesado- lo acusó de espía a Wolff. Dicen que la lengua va donde el diente duele. No fue casual esa acusación.
Elbaum nos agredió a todos agrediendo a Wolff. Igual que Moreau oportunamente nos ofendió a todos. Hoy Waldo Wolff es un judío más visible que otros. Por eso le armaron la causa de Traición a la patria junto a los intelectuales Dr. Daniel Sabsay, Dr. Marcos Aguinis y al filósofo Santiago Kovadloff: porque toda la sociedad los ve. Los exhibieron triunfantes como se exhibe a una presa, con el discurso antiquísimo de los judíos relacionados con el poder económico. Pero ni Wolff ni yo ni muchos somos presas de nadie y no pueden agarrarnos porque no estamos escondidos. A la luz del día y cada vez que sea necesario, usaremos el estilete de la palabra y seremos incansables.
Y sí, es mucho más grave que lo diga un judío. No da igual. Nada da igual. Elbaum nos agredió a todos, nos ofendió. Que arregle con Wolff o en su terapia aquello que no puede resolver, porque entiendo que tanta obsesión, tantos tweets y notas dedicadas a él vienen de otras cuestiones no resueltas y ojalá pronto esos temas encuentren explicaciones o consuelos.
Amenazar a Wolff por judío es amenazar a todos los judíos. Hacerlo responsable de los males de Timerman y su consecuente muerte es de un nazismo sin más. No puede explicarse con la desesperada búsqueda de responsables ante la angustia. No. Agazapado, Jorge Elbam parecía haber estado esperando la oportunidad para contrarrestar una verdad soberana: al Fiscal Nisman lo asesinaron. A Timerman, para su desgracia, un cáncer lo mató como también mató a mi padre que nunca firmó ningún Memorándum con Irán ni nadie dijo nada de él nunca.
La muerte no mejora ni empeora a nadie. Puede que sus seres queridos lo sacralicen. Como sociedad, un muerto puede ser símbolo de muchas cosas, pero no deshace sus acciones, ni las buenas ni las malas. En especial las malas que no hay entierro que se las lleve. Por humanidad y por respeto a aquellos que lo amaban no diré nada de Timerman más que ojalá que descanse en paz. Siempre he pensado que habrá tenidos sus disquisiciones, incluso pienso que fue traicionado por alguno de los suyos, pero son suposiciones que hago cuando intento comprender lo incomprensible. Que Elbaum y cada uno de los que no pensamos como él tengamos un 2019 con confrontaciones constructivas, sin agresiones y sin violencias».
PD: Elbaum, si leíste esta nota, decime a dónde te acerco el libro.

Lic. Delia Sisro

Docente de la UBA

Co-autora de “Asesinaron al Fiscal Nisman. Yo fui testigo.”

Secretaria General de la Comunidad Educativa Weitzman

 

Jorge Elbaum:

 

Presidente de la agrupación Llamamiento Argentino Judío

Embajador de la Alianza Internacional para la Rememoración de la Shoá durante el gobierno de Cristina Kirchner, 

Ex Director ejecutivo de la DAIA 

2 COMENTARIOS

  1. Y si, la tumba no se lleva lo malo ni lo bueno. De Nisman no se pudo llevar las fotos indecorosas durante viajes «de trabajo» ni las cuentas ocultas ni las transferencias de fondos buitre. De Timmerman nadie puede mostrar ni un acto de mala fe. Quién es el traidor a la patria?

  2. María. Timerman también se llevó a la tumba lo suyo y no estoy hablando de inconductas personales ya sea financieras o mujeriegas sino de cuestiones transcendentes de principios y respeto básico. Representando a todos los argentinos, incluyéndome a mi y a miles de otros argentinos para quienes la Shoa tiene una significación muy fuerte y especial, se dio la mano y firmó el memorándum con el representante de un país oficialmente negacionista de la Shoa justamente un 27 de enero, cuando en todo el mundo, incluso en nuestro país y organizado por ese mismo gobierno, se realizaban actos de recordación a las víctimas de la Shoa. No sería de esperar de cualquier funcionario argentino y más aún de alguien que se presentaba como judío, no sería de esperar de un integrante de un gobierno que se presentaba como defensor de los derechos humanos haber exigido que este encuentro se realice cualquier otro día, el 26 o el 28 de enero sin ir más lejos? Después, públicamente y sabiendo que la gran mayoría de los que lo escuchaban no habían leía el contenido del memorándum firmado y nunca lo harían, aseguró que ese documento permitiría que los acusados por la justicia argentina fueran indagados en base a las leyes argentinas, que la comisión sólo tendría un rol asesor, que de ninguna manera ese documento afectaría las circulares rojas, entre otras afirmaciones, cuando nada de eso estaba escrito específicamente en ese documento y, por lo tanto, solo constituían “libres interpretaciones personales” y no un verdadero compromiso real ni de parte de Argentina ni de Irán. La tumba no se lleva lo malo ni lo bueno.

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