Emociones e influencia de la Comunidad Sefardita por José Ignacio Rodríguez

Emociones e influencia de la Comunidad Sefardita por José Ignacio Rodríguez

Todo análisis, sea del carácter que sea, requiere considerar en primer lugar el contexto histórico en el que se desarrollan unos ciertos hechos ¿Dónde se origina la que hemos llamado Comunidad Sefardita? La Comunidad Sefardita, con mayúsculas por ser nombre propio, es la que tiene sus raíces culturales, emocionales y religiosas en los sefarditas establecidos en Sefarad.

El concepto sefardita, el que procede de Sefarad, tiene en realidad su contexto histórico y origen en el Tanaj conocido en ciertos medios como Escritura. El libro del profeta Abdías hace una referencia de carácter histórico, y a la vez profético, que consideraremos para este análisis en forma conjunta. El contexto histórico, un cumplimiento profético y el aspecto que señala al futuro son conceptos que precisamos tener en cuenta. Las Festividades establecidas por el Cielo en la tierra, por citar un ejemplo, reflejan esta estructura de estudio de forma muy evidente.

“Los cautivos de este ejército de los hijos de Israel poseerán lo de los cananeos hasta Sarepta, y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Neguev” Abdías 20

En el párrafo del Libro de Abdías observamos la estructura de estudio que anteriormente mencionamos. El profeta Abdías hace referencia a los sefarditas o sefardíes, judíos establecidos fuera de Israel asentados en Sefarad, que un día se establecerán definitivamente en Neguev. El término “Sefarad es un topónimo bíblico que la tradición judía ha identificado con la Península Ibérica, de ahí que en lengua hebrea sea la palabra que se utiliza para referirse a España y Portugal” Por tanto, es evidente que sefardita o sefardí hace referencia a los descendientes de los judíos originarios de la Península Ibérica, que como ya hemos dicho hoy conocemos como España y Portugal.

La Comunidad Sefardita tiene su origen, y contexto histórico, en las tradiciones culturales, emocionales y religiosas de los judíos provenientes de Sefarad. Una cultura que empieza ya su incipiente desarrollo en el tiempo del reinado de Salomón. El Tanag relata que Salomón mantenía lazos comerciales con Tarsis. Una zona geográfica identificada por algunos estudiosos como parte de la Península Ibérica. Los conceptos Sefarad y Tarsis están relacionados y han de tenerse en cuenta para comprender, de forma global, el desarrollo e influencia de la Comunidad Sefardita a lo largo de la historia hasta nuestros días.

“Y todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, así como toda la vajilla de la casa «Bosque del Líbano». No había nada de plata, porque en tiempos de Salomón no era apreciada, ya que el rey tenía en el mar una flota de naves de Tarsis, junto con la flota de Hiram, y una vez cada tres años la flota de Tarsis venía y traía oro, plata, marfil, monos y pavos reales” I Reyes 10.21–22

En los tiempos de Salomón se comerciaba con diferentes pueblos, entre los cuales se asentaron colonias de judíos más o menos permanentes en diferentes áreas geográficas del mundo conocido de entonces. En esta introducción pretende dejar unos rastros históricos que nos conduzcan a entender, aunque sea de forma somera, la influencia cultural, emocional y religiosa de la Comunidad Sefardita.

Una Comunidad que ha dejado huellas imborrables en los ya citados campos de la cultura, las emociones y la espiritualidad. Una comunidad que sigue influyendo hasta nuestros días en el devenir político, religioso y social del moderno estado de Israel. Un presente y un futuro que se sigue escribiendo, nunca mejor dicho, por aquellos que nos consideramos descendientes de los pioneros que llegaron hasta lo último de la tierra o Finisterre, que por cierto está en Sefarad. Sin duda que podemos decir que ayer se empezó el camino; que hoy se sigue caminando y que mañana llegaremos a estar juntos otra vez. La emoción y la influencia de la Comunidad Sefardita sigue su desarrollo natural el cual analizaremos en posteriores artículos ¡El año que viene en Neguev!

Autor: José I. Rodriguez

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