El japonés Chiune Suguihara, un justo entre las naciones

En el verano de 1940, el representante de Japón en Lituania, Chiune Suguihara, comenzó a empacar. Lituania acababa de ser anexada por la Unión Soviética y los diplomáticos extranjeros volvían a sus hogares. Justo en ese momento, un mensajero le informó a Suguihara que una delegación de judíos quería hablar con él.

ugihara salió y se encontró con Zeraj Warhaftig, un refugiado judío que después se convertiría en ministro del gobierno israelí. Warhaftig tenía una petición: habían llegado a Lituania miles de refugiados judíos que estaban desesperados por irse. Casi todas las naciones del mundo les cerraban sus fronteras. Sólo un país permitía entrar a los judíos: Curazao, una colonia holandesa en el Caribe. Pero los judíos no tenían visas de tránsito para cruzar la Unión Soviética y navegar a Curazao. ¿Acaso Suguihara podía emitirles visas?

Conmovido por el sufrimiento de los judíos, Suguihara comenzó a emitir visas de inmediato. Al cabo de unos días, sus supervisores en Tokio le ordenaron detenerse. Años después, Yukio, la esposa de Suguihara, recordó que su esposo pasó noches enteras sin dormir. Estaba muy angustiado por desobedecer órdenes, pero la imagen de los hombres, mujeres y niños aterrorizados que habían llegado caminando desde regiones destruidas por la guerra, lo obligaban a desafiar las órdenes oficiales.

Desde el 31 de julio hasta el 28 de agosto de 1940, Suguihara comenzó a conceder visas por propia iniciativa. Durante 18 horas escribía más de 300 visas diarias, más de la cuota regular de un mes. Se trataba de documentos largos y escritos a mano. Él se rehusaba a tomar descansos para comer, porque sabía que cada momento era una oportunidad para salvar otra vida. Su esposa recuerda que al final de cada día masajeaba sus manos hinchadas.

Suguihara emitió aproximadamente 6.000 visas a refugiados judíos. Él continuó emitiendo visas hasta que lo obligaron a dejar su cargo el 4 de septiembre, cuando su consulado fue disuelto debido a la inminente invasión Nnazi.

Al regresar a Japón en 1946, lo despidieron del servicio diplomático japonés por el “crimen” de emitir esas visas. En 1985, Yad Vashem honró a Chiune Suguihara como un justo entre las naciones. Falleció el 31 de Julio de 1986

aish latino

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