Pamela Malewicz: «Aunque siguen existiendo índices de antisemitismo y discriminación, nosotros apostamos al diálogo, al encuentro y, sobre todo, al respeto»

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Vis á Vis dialogó con la subsecretaria de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, Licenciada Pamela Malewicz, quien se refirió a la importancia de ser mujer en la tarea política y su compromiso con la agenda de género. A su vez contó el por qué del éxito del «Buenos Aires Celebra», el proyecto del Gobierno de la Ciudad que muestra la historia, cultura e identidad de las diferentes colectividades, la convivencia del antisemitismo y discriminación con el diálogo intereligioso y la diversidad en la misma ciudad. Además, habló sobre los «sutiles» hechos de discriminación que pudo haber sufrido y sus sueños para el último año de la gestión.

– ¿Sentís que como mujer y con tu cargo estás abriendo senderos?

Eso intento. Intento ir marcando senderos o abriendo espacios también para otras mujeres. Estoy muy comprometida con una agenda de género. Estoy en varios programas participando como mentora, alentando a otras mujeres a que se animen a transitar oportunidades, tanto personales como laborales. Para que no se limiten, ayudando a la reflexión, ayudando a establecer redes. Me parece que es fundamental el trabajo colaborativo y el afianzamiento de redes es fundamental. Lo digo en el caso de la agenda de género porque la mujer necesita de colaboración de otras y de otros. Yo siento o intento ir transitando por este camino e ir abriendo oportunidades. Ahora estoy empezando a estudiar también y ojalá pueda concluirlo con una Maestría de Género. Es una temática que me apasiona, de forma intuitiva y natural siempre lo hice pero ahora de alguna manera se está profesionalizando un poco más así que participo de algunos espacios de mentoreo. El año pasado tuve dos chicas a cargo y las acompañé en todo un proceso muy interesante y este año voy a tener también dos personas más dentro del espacio de gobierno.

– ¿Por qué es exitoso el «Buenos Aires Celebra»?

En primera medida creo que tiene que ver con la posibilidad de acceder a un evento en el espacio público, un evento cultural gratuito de alto nivel en donde tenes la posibilidad de conocer las tradiciones y costumbres de todas las colectividades que residen en la Ciudad. Hay una oportunidad de descubrimiento porque uno a priori cuando piensa en cuantas colectividades hay, cuenta con los dedos y dice tres, cuatro, cinco y después se le ocurre alguna más. El ejercicio que nosotros hacemos es intentar visibilizar estos aportes, es una consolidación de una política de pluralismo cultural, de interculturalidad también, del respeto por la individualidad de cada una de las comunidades que residen en la Ciudad y año a año buscamos seguir fomentando esta participación. Yo creo que por esto y otros elementos como que tiene mayor difusión y que ya tenga cierta trayectoria, hace que la gente ya lo conozca y busque este evento. Pero es cierto que llegamos a la máxima capacidad de la Avenida de Mayo. Es un evento muy buscado.

– ¿Cómo conviven en la misma ciudad el diálogo interreligioso, la diversidad y el apoyo a la igualdad de género con el antisemitismo, la xenofobia y la violencia cotidiana?

Hay una situación de cierta dicotomía. Por un lado uno valora y rescata una buena convivencia que existe en la Ciudad pero por otro lado uno no puede dejar de ignorar o poner en alerta determinadas cuestiones que hacen a la violencia. Siguen existiendo índices de antisemitismo, de discriminación por cuestiones religiosas, sexuales, ideológicas, políticas. Hay violencia de género que es notoria y no termina de corregirse. Por supuesto hay políticas de acompañamiento pero sigue estando muy presente el tema de la violencia. Nosotros apostamos al diálogo, al encuentro, a la fraternidad y al respeto por sobretodo.  Las diferencias son buenas, son saludables y que no son perjudiciales, pero siempre en un marco de respeto, de tolerancia. Las diferencias son una oportunidad de descubrir y de convivir. Nosotros apostamos al diálogo, al encuentro, a la fraternidad y al respeto por sobretodo.

¿Sufriste como mujer en el cargo y de religión judía discriminación o algún hecho antisemita?

No de forma explícita abierta como que te pueda identificar un episodio o alguna situación puntual. Pero sí hay otras sutilezas que uno las va percibiendo. Pero a mí esas situaciones siempre me fortalecen y encuentro una oportunidad. Una oportunidad también para compartir con el otro, para enseñar también. A veces hay determinadas situaciones sociales. Yo como Kosher por ejemplo, lo cuento como un dato, un evento social por ahí tengo alguna dificultad. Me costó  algunos años que contemplen que como Kasher y que tengan esa sensibilidad y que en un evento pueda tenerlo. Pero lejos de enojarme lo que fuí haciendo fue casi un ejercicio de docencia por decirlo de alguna manera. Que por otra parte el otro no tiene que porque saber y conocer. Entonces en esto se van construyendo vínculos, pero no lo tomo eso como ningún rasgo de discriminación no mucho menos. Sí en algunas cuestiones por ahí laborales no puntuales, determinadas reuniones en determinados horarios que por hay como madre de familia se me hace más difícil también.

¿Cómo te llevás con los cambios generacionales y el avance de la tecnología?

Con esfuerzo, los desafíos hay que ir afrontandolos, trato de aprender y no resistirse a los cambios y a la evolución. No soy muy melancólica al respecto. La tecnología facilita un montón de posibilidades de establecer difusión en lo que uno hace. Que en otro momento era más complicado. A mí me pasa y me dicen: estás a full. Quizás están más activas mis redes sociales pero yo por supuesto un poco más por mi responsabilidad. Pero siempre hice mucho por ahí se comunicaba de otra manera. Con lo cual es una herramienta que facilita la comunicación y está buenísimo.

¿Cuál es tu sueño para el final del 2019 para el país, para la ciudad y para vos?

Básicamente son deseos casi generales que unifican las tres partes. En principio, poder vivir una sociedad respetuosa sin demasiados sobresaltos, con posibilidades y oportunidades para todas y todos, con libertad para transitar, con la capacidad para adaptarnos a los cambios y tolerar algunas frustraciones. Nosotros somos una sociedad que nos cuesta mucho tolerar algunas situaciones de frustración. Lo entiendo pero a veces nos enojamos demasiado y me parece que hay que darnos tiempo para madurar algunas cuestiones. Hay cosas de fondo que requieren otros tipos de proceso y hay que tener el temple para poder salir adelante. Me parece que tenemos un horizonte y una oportunidad enorme histórica como ciudad, como país y en esto me siento como parte del proyecto también. Siento una responsabilidad enorme por llevar adelante este desafío y estoy convencida que lo vamos a lograr pero me parece que requiere de esfuerzo de cada uno de nosotros y ojalá que podamos en algunos años celebrar y mirar para atrás y decir: Valió la pena el esfuerzo.

2 COMENTARIOS

  1. Excelente nota a la licenciada, y ojalá podamos construir un país de iguales, sin discriminación, sin xenofobia de ningún tipo, enriqueciendonos con el trato habitual con otras culturas y otras religiones…

  2. Todo el esfuerzo que se esta haciendo y que seguramente tendremos que hacer para que nuestro país se transforme en una República necesita de funcionarios dispuestos a llevar adelante grandes cambios. La tarea ha comenzado, los ciudadanos tenemos que apoyar las acciones.
    Es necesarios educar en valores a nuestros hijos, nietos y a nosotros mismos.
    Todavía no ha comenzado esta acción, es hora de empezar a enseñar en las escuelas que son los valores, porque hay que adoptarlos y como se llega a ser un buen ciudadano.

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