Selfies divertidas en Auschwitz NO, por favor: respeten

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Caminar o hacer equilibrio sobre las antiguas vías de un tren, sacarse una foto o una selfie y publicarla al instante como recuerdo podría tomarse como una mera actitud naif. Pero hacerlo sobre las vigas del tren en Auschwitz-Birkenau, el mayor campo de concentración y de exterminio de la Alemania nazi de la Segunda Guerra Mundial, tiene otra connotación que afecta sensiblemente a la memoria del lugar.

Por eso, las autoridades del museo polaco, preservado como el principal espacio de la memoria que refleja las atrocidades cometidas durante el Holocausto, tomaron cartas en el asunto y lanzaron una fuerte advertencia para que los visitantes pudieran tomar conciencia respecto del lugar donde se encuentran.

“Cuando venga a Auschwitz, recuerde que está en un lugar en el que fueron asesinadas más de un millón de personas. Respete su memoria. Hay lugares mejores para aprender a hacer equilibrio sobre una viga que en un lugar que simboliza la deportación de cientos de miles de personas», suplica el twitter oficial del Museo de Auschwitz.

Las imágenes publicadas por el Auschwitz Memorial (@AuschwitzMuseum) son elocuentes: cuatro personas divirtiéndose mientras intentan hacer equilibrio sobre las antiguas vías del tren. Son las vías que conducen a la muerte. La publicación arrojó más de 1.300 comentarios, recibió 46.000 “retuits” y alcanzó unos 100.000 “likes”.

La polémica comenzó a tomar dimensión cuando varios usuarios respondieron el mensaje y cuestionaron a las autoridades del Museo por permitir que ocurran este tipo de cosas.

¿Qué medidas debería adoptar el Museo de Auschwitz? ¿Deberá prohibir las fotos en el lugar y condenar a los visitantes por sus irresponsabilidades?

“Explicar el significado de este lugar es parte de la visita guiada y la mayoría de las personas que lo visitan son guiadas. Si bien la mayoría de los visitantes trata el sitio histórico con respeto, hay casos de comportamiento inapropiado, aunque no siempre son conscientes de esto”, afirma Pawel Sawicki, de la oficina de prensa del Auschwitz Memorial, en diálogo con este medio.

Algunos se sacaron una selfie en una habitación repleta de los zapatos que pertenecieron a las víctimas e inmediatamente la subieron a la redes. «¿Selfie en una habitación llena de zapatos de víctimas? Triste y bastante irrespetuoso”, fue el duro cuestionamiento del Museo en respuesta a una imagen publicada.

Por un lado, se puede encontrar en las redes fotografías acompañadas de un mensaje muy emotivo que muestra que su autor sabía dónde estaba y que conmemoraba la visita, argumentan desde el Museo.

“Sin embargo, también hay casos en los que es claramente visible que los autores de tales fotografías tomaron las imágenes por diversión y algunas veces este antiguo campo de concentración se utiliza como escenario para hacer bromas estúpidas”, explica Sawicki.

“Tales imágenes, así como ese comportamiento, definitivamente faltan al respeto a la memoria de las víctimas. Estos son más bien incidentes, pero creemos que tenemos la obligación de reaccionar. El límite entre los dos tipos de imágenes es muy fluido, y el hecho mismo de tomar esas imágenes en el espacio del ex campo de concentración y de exterminio puede ser percibido negativamente”, completa Sawicki.

Las autoridades recomiendan mirar la foto en sí misma, pero también la motivación de su autor. “Sin embargo, no tenemos planes de prohibir la fotografía en el sitio, ya que la mayoría de las personas toman fotos para documentar su visita, lo cual no es una falta de respeto. Las personas pueden compartir esas imágenes y esto les permite que otros pudieran verlas. Esto es importante”, aclara Sawicki.

Por otro lado, desde el Memorial destacan que algunas formas de comportamiento en el lugar son simplemente erróneas, y uno de esos casos es hacer equilibrio entre las históricas vías en Birkenau, el lugar donde cientos de miles de personas fueron deportadas hacia la muerte.

Más de 1.300.000 personas fueron deportadas a ese campo de concentración y de exterminio, de las cuales, 1.110.000 fueron asesinadas en las cámaras de gas. Otros eran ejecutados, ahorcados o se los dejaban morir de hambre. Más del 90 por ciento de los aniquilados eran judíos y el 10 or ciento restante se dividía entre polacos no judíos (alrededor de 70.000), gitanos (21.000) y prisioneros de guerra soviéticos (14.000). Los testigos de Jehová y los homosexuales también fueron víctimas de la barbarie nazi en Auschwitz.

“Si vemos un comportamiento inapropiado, reaccionamos. Este es nuestro deber. También sucede que reaccionamos a la publicación de varias imágenes inapropiadas en Internet, contactándonos con los autores o tratando de crear conciencia y discusión en la opinión pública. Definitivamente, con más frecuencia, sin embargo, promovemos buenas fotografías tomadas en el Memorial, cuya función es conmemorar la historia y las víctimas de Auschwitz, como se puede ver en nuestra cuenta de Instagram”, explica Sawicki.

Este año las autoridades también advirtieron una serie de robos, como el caso de un turista estadounidense de 37 años que intentó llevarse parte de los rieles que transportaban a los prisioneros deportados y podría recibir una condena de 10 años de prisión.

Antes, el ex campo de concentración y de exterminio nazi había sido objeto de numerosos intentos de vandalismo. El más importante ocurrió el 18 de diciembre de 2009, cuando un grupo de desconocidos robó el letrero nazi con las palabras Arbeit Macht Frei (“El trabajo te hará libre”). La policía logró recuperarlo cuatro días después.

“Robar objetos auténticos del Memorial es un delito penal. Así es el vandalismo. Esto no solo es moralmente inaceptable sino también ilegal”, advierten desde el Museo.

En la actualidad, Auschwitz-Birkenau es considerado patrimonio de la Humanidad de la Unesco y un museo-memorial de 200 hectáreas. En 2018, 2.152.000 de turistas de todo el mundo recorrieron los sitios del antiguo campo de concentración y exterminio de Auschwitz y Auschwitz II-Birkenau que conserva el Museo. Es decir, hubo unos 50.000 personas más que en 2017, cuando el Memorial obtuvo la cifra récord de visitantes.

El 80 por ciento de los asistentes conoció la historia del campo nazi con uno de los 320 guías-educadores del Museo. Las visitas guiadas se realizan en 20 idiomas.

Autor: Maximiliano Kronenberg

Fuente: Clarín

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