Ariel Blufstein recibió la «Insignia Mérito de Oro» por parte del Gobierno de Austria

En un evento realizado en la Embajada de Austria en Argentina, el coordinador de acciones diplomáticas de la DAIA, Ariel Blufstein, recibió la condecoración «Insignia Mérito de Oro» por parte del Gobierno Austriaco.

El embajador Johannes Christoph Meran fue el encargado de entregarle la condecoración en una emotiva ceremonia realizada en la Residencia de ese país en Buenos Aires. Acompañado por embajadores y agregados diplomáticos de 18 países, entre los que se encontraban el de Israel, Ilan Sztulman, Egipto, México, Turquía, Hungría, Serbia, Croacia, Portugal, Rumania, Gran Bretaña, Australia y representantes diplomáticos de las embajadas de Polonia, Alemania, Uruguay, El Salvador, Georgia, Francia, Brasil. También se hicieron presentes los ex presidentes de la DAIA, Aldo Donzis y Alberto Indij, y el actual Jorge Knoblovits, quien asistió junto a los vicepresidentes David Stalman y Marcelo Taussik.

Además, participó la subsecretaria de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires, Pamela Malewicz y la subsecretaria de Culto, Claudia Russo. Otro de los presentes fue el director del Museo de Arte Decorativo, Martín Marcos.

Vis á Vis dialogó con el embajador Meran sobre la condecoración: «El presidente de la República Federal de Austria lo condecora y es todo un proceso con aplicaciones. Después examinan la aplicación, preguntan por la persona, etc. Yo estoy acá como representante del presidente Federal de Austria y es por eso que me toca a mí el privilegio de hacerle la entrega de la condecoración».

A su vez, comentó: «Desde el año 2007 que Ariel es determinante en los 11 proyectos que realizamos junto a la DAIA. Fueron algunos muy complicados ya que se realizaron en todo el país. Con su cortesía, con su amabilidad y con su talento de hacer relaciones sociales, es impresionante como lo hace. Muchos lo conocen. Él conoce a todos. Nos facilitó mucho el acceso a las comunidades que están afuera de Buenos Aires».

Por su parte, antes de su discurso oficial, Ariel Blufstein también dialogó con Vis á Vis y, con profunda emoción, expresó: «Me siento feliz. Me siento completo. Somos un equipo de trabajo. No soy yo sólo, si no esto no funcionaría. Me explota el corazón de la felicidad de que todos los amigos estén acá, de que esté la gente, de que los diplomáticos también hoy respondieron. Actualmente tenemos 14 embajadores que están viniendo más gente del mundo diplomático, más amigos por supuesto y el presidente de la DAIA. Me siento feliz».

Luego, aseveró: «Esta es la quinta condecoración que recibo: dos de Italia, que me han ascendido de condecoración, una de Croacia, una de Polonia y ésta. Proyectos hay muchos. Es más, hasta con Austria tengo un proyecto: hay un libro que no lo llegué a hablar con el embajador. No hay cosa más linda que la gente te acompañe, te arrope, que la gente esté con vos. Como te dije al principio, estoy con el corazón que me explota».

Discurso de Ariel Blufstein

Señor Embajador de la Republica de Austria en Argentina; S.E Christoph Meran
Señor presidente de la DAIA, Dr. Jorge Knoblovits
Señoras Embajadoras, Señores Embajadores, amigos del cuerpo diplomático acreditado en la Argentina
Amigos, amigas, estimados todos

El dialogo es el acontecimiento fundamental y determinante, que hace que el hombre sea lo que es. La existencia propiamente humana se desarrolla en el horizonte del dialogo, así lo expresaba Martin Buber hace casi un siglo, uno de los grandes filósofos del siglo XX.
Sin ser un experto en Buber puedo afirmar que con este espíritu de dialogo me acerque allá por el 2006 a esta casa diplomática para realizar un homenaje a las víctimas y sobrevivientes de la Shoa. Y con melodías de Fritz Kreisler y un texto recitado de Erich Hackl, más allá de los discursos pertinentes, lo hicimos un 12 de marzo de 2007 con los entonces presidente de la DAIA, Aldo Donzis y el Director Ejecutivo, Claudio Avruj.
La justificación por la cual recibo hoy esta condecoración habla de 11 actividades/acciones que se realizaron entre 2007 y 2018 y me gustaría poder contarles algunos de ellos.
La exposición “Ser Judío” del fotógrafo Peter Rigaud que trabajo en un dialogo creativo entre el artista y su modelo, se retrataron tanto personas que viven en Viena, como aquellas que debido a la Shoa u otros motivos fueron forzadas al exilio. Rigaud retrato a judías y judíos vieneses a través de las generaciones con posiciones ideológicas, religiosas, sociales y culturales muy distintas.
Asimismo, realizamos allá por el 2015 la exposición “Encuentros Interculturales” en donde a través del diálogo intercultural, una prioridad de la política exterior cultural de Austria, se fomenta la paz, la confianza y la democracia, eliminando prejuicios y estereotipos.
Ambos eventos los realizamos en Buenos Aires gracias al apoyo del Dr Daniel Reposo, entonces Sindico General de la Nación para después itinerarlo en algunas provincias.
Nuestro último proyecto se concretó en marzo del año pasado con la exposición “Calliope, las mujeres en la sociedad, la cultura y la ciencia” en donde nos encontramos con diferentes mujeres austriacas que se destacaron en diversos campos. Recorriendo los paneles podemos encontrar la historia de Dorothea Neff, actriz que arriesgo su vida escondiendo a su amiga Lilli Wolff entre los años 41 al 45 siendo reconocida en 1979 por Yad Vashem como Justa entre las Naciones.
Considero que hoy en día estos ejemplos de acciones son fundamentales teniendo en cuenta el aumento del antisemitismo en el mundo, pero especialmente en Europa. Somos testigos atónitos de actos antisemitas permanentemente, sin ir más lejos, el sábado pasado en una Sinagoga en San Diego o el pasado mes de febrero el ataque verbal en las calles de Paris al filósofo francés Alain Finkielkraut, que manifestó después de dicho ataque que estamos viviendo no un antisemitismo tradicional sino un antisemitismo importando, en este caso a Europa. La educación en la tolerancia y la aplicación de leyes antidiscriminatorias es la mejor vía para prevenir y frenar estos incidentes, tenemos que seguir trabajando en estos temas. Nos tenemos que comprometer a continuar la tarea y aportar cada uno su granito de arena.

Para mí, Señor Embajador, es un inmenso honor estar hoy aquí recibiendo esta condecoración, pero permítame agradecer a las sucesivas comisiones directivas de la DAIA por su permanente apoyo, a mis compañeros de la DAIA que me acompañan en la tarea y a mis colaboradores de la última década. A los sucesivos Embajadores y Embajadoras de Austria en la Argentina que trabajaron codo a codo en los diferentes eventos, me tomare unos segundos más para nombrarlos a todos, a la Embajadora Gudrun Graf, un ser excepcional y humano que estuvo muy presente en mis comienzos en el mundo diplomático, al Embajador Robert Zischg, a la Embajadora Karin Proidl y por supuesto a Ud que todo lo hace más sencillo con esa amabilidad que lo caracteriza. Tampoco me quiero olvidar de mi querida amiga Bita Rasoulian, Ministra Consejera entre 2013 a 2017 y mi amigo y Cónsul, Frank Ortner, un verdadero gentleman austriaco. Hace más de 13 años que frecuente la Embajada y esta residencia y va todo mi agradecimiento para el personal local, Carina, Cristian, Sofia, Mariano, Sergio y Aníbal. Y un agradecimiento especial a mi querida Alicia Todesca, que supo ocupar el puesto de secretaria y hoy de asesora en esta Embajada.
Un reconocimiento de esta magnitud me alienta a seguir trabajando y me indica que estoy en el camino correcto. Un reconocimiento de un gobierno extranjero es un mimo al alma, una voz de aliento. Un reconocimiento es estrechar una mano amiga y vuelvo a citar a Buber “no existe ningún Yo en si, sino el YO de la palabra básica YO-TU y el YO de la palabra básica YO-ELLOS. Cuando el ser humano dice YO, se refiere a uno de ellos”
Ich bin sehr stolz un dankbar fur diese Auszeichnung.
Viva Austria!
Viva Argentina!

LEJAIM

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