Una investigación israelí fue votada como el descubrimiento del 2019

La prestigiosa revista de ciencia estadounidense Science Magazine, dio a conocer que una investigación israelí fue votada como el descubrimiento del año para su público lector.

La revista seleccionó la recreación de la imagen de un agujero negro como el descubrimiento de este 2019, pero también permitió a sus lectores votar por el descubrimiento del año de su preferencia personal de entre una selección de 12 candidatos, entre los que se contó la reconstrucción del rostro de una antigua homínida por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

En una primera votación, el rango de las opciones se redujo a cuatro, cuyos resultaron se anunciaron el pasado 8 de diciembre, y luego, en una segunda ronda, en la que se emitieron 34 mil votos, se determinó al ganador, anunciado este jueves por la revista.

La investigación israelí obtuvo el 49 por ciento de la votación, seguido de un desarrollo de medicina para tratar el virus del Ébola con el 25 por ciento, la recreación de la imagen de un agujero negro con el 15 por ciento, y un medicamento contra la fibrosis quística con el 11 por ciento.

A través de un mensaje de Twitter, la Universidad Hebrea de Jerusalén manifestó su júbilo luego de conocer la noticia.

“¡ES OFICIAL! La selección popular de 2019 de @sciencemagazine para el Descubrimiento del Año va para… Liran Carmel y David Gokhman de la @HebrewU”, se lee en el mensaje.

 

Los resultado de la investigación hecha por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, con Carmel y Gokham a la cabeza, fueron dados a conocer el pasado mes de septiembre y dieron la vuelta al mundo.

La labor investigativa logró reconstruir el perfil de una mujer denisovana, a la que llamaron “Denise”, durante un período de tres años al examinar patrones de metilación en su ADN.

La metilación del ADN es un proceso mediante el cual grupos metilo son agregados a la molécula de ADN, cambiando así la actividad de uno de sus segmentos.

Los habitantes de Denisova vivían en Siberia y Asia Oriental antes de extinguirse hace aproximadamente 50,000 años, comentó el Prof. Liran Carmel, quien dirigió el estudio.

Pero hasta ahora, nadie sabía exactamente cómo se veían. Desde su descubrimiento original en 2008, los investigadores sólo tenían tres fósiles con los que trabajaron: un hueso de la punta del dedo meñique de “Denise”, algunos dientes y un hueso de la mandíbula inferior recientemente hallado.

Al estudiar los mapas de metilación del ADN de Denisova y compararlos con los de los neandertales, otros ancestros que se extinguieron en Europa hace unos 40,000 años, así como el antiguo Homo Sapiens, el equipo logró comprender el significado de tales diferencias para las características anatómicas de Denisova, sobre la base de lo que se sabe acerca de los trastornos humanos en los que esos genes pierden su función.

El equipo pudo comprobar la precisión del 85% de su modelo utilizando la misma metodología para crear modelos anatómicos de neandertales y chimpancés, que tienen perfiles anatómicos conocidos.

Los investigadores descubrieron que los denisovanos tienen patrones de metilación similares a los de los humanos. También encontraron 56 características anatómicas en las que los denisovanos difieren de los humanos modernos y/o los neandertales, 34 de ellos en el cráneo.

Estudios anteriores realizados por otras instituciones mostraron que hasta el 6% de los melanesios y australianos aborígenes actuales contienen ADN de denisovano. Además, el ADN de denisovano probablemente contribuyó a la capacidad de los tibetanos modernos para vivir en altitudes elevadas y a la capacidad de los inuits para resistir temperaturas bajo cero.

Fuente: Enlace Judío

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