Jonathan Berim: «La ley judía pide esto de nosotros en esta situación, cerrar la sinagoga es una mitzvá»

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Jonathan Berim es un rabino argentino que vive en Israel desde hace seis años junto a su esposa y sus cuatro hijos. En el último tiempo agregó el periodismo a su rutina, ya que informa diariamente a través de su Facebook, Twitter e instagram lo que pasa en el Estado Judío.

Vis á Vis dialogó en exclusiva con Berim, quien explicó cómo es la vida junto a su familia en Israel, cómo se vive el coronavirus y de qué manera se está manejando en el país, la situación de las ceremonias religiosas a partir de esta pandemia y dejó una reflexión final con respecto al COVID-19.

  • ¿Cómo es un día cotidiano en tu vida?

Un día normal de mi vida lo reparto en mis distintos roles: esposo, padre, rabino, educador, divulgador. Tiempo dedicado a la enseñanza, a contestar preguntas, ayudar a gente, estudios de especialización rabínica, llevar a los chicos al colegio, darles de comer, ayudarlos con los deberes y con las tareas del hogar, entre otras.

  • ¿Sentís que cambió el eje del mundo con el coronavirus?

El coronavirus que afecta al planeta es un claro ejemplo de una regla que guía nuestras vidas y no siempre somos conscientes de ella: «Lo urgente desplaza a lo importante». La ausencia de gobierno en Israel, lo primeros 100 días del gobierno de Alberto Fernández en Argentina, las elecciones en Estados Unidos, la Champions League, la Copa Libertadores, etc. Ahora el eje se movió a las limitaciones, la cuarentena y cuidarnos entre todos. Es más importante cubrir las necesidades de los abuelos que la discusión entre las distintas facciones políticas. Estimo que al vencer la pandemia todo volverá a la «normalidad». Ojalá nos quede la enseñanza y no seguir postergando lo importante.

  • Además de ser rabino te has transformado en un centro de información en redes sociales. ¿Cómo estás viviendo la situación del coronavirus en el país?

En Israel ya superamos los 400 casos diagnosticados de coronavirus. Aprendiendo de las experiencias de otros países, el gobierno comenzó con medidas de distanciamiento social desde antes de que aparezcan los primeros casos en el país, poniendo en cuarentena a toda persona que haya estado en contacto con focos infecciosos. Hace una semana se dio un punto de inflexión con la cancelación de clases y ahora estamos en una cuarentena nacional sugerida.

  • ¿Creés que se reaccionó a tiempo? ¿Cómo está manejando Israel esta pandemia? ¿Cómo está reaccionando la gente a las medidas que tomó el gobierno?

Se está manejando muy bien la situación, la medidas son escalonadas para evitar la propagación y, muy importante también, permitir la asimilación de las mismas por parte de la sociedad. La gran mayoría de los ciudadanos va tomando conciencia y cumpliendo las indicaciones gubernamentales. La fuerzas públicas (ejercito, policía, bomberos) están trabajando a tiempo completo para luchar contra la pandemia. Ni hablar de los profesionales de la salud que están en la primera linea de batalla y los investigadores que avanzan en la búsqueda de una vacuna. Un gran reconocimiento para todos ellos. Los países que están en fases más tempranas, como es el caso de Argentina, deben aprender de las experiencias ajenas para evitar cometer errores y disminuir las consecuencias negativas de esta nueva enfermedad.

  • El ministro de Salud dijo que es inevitable la cuarentena total. ¿Cómo es la situación de Israel hoy en día?

Hoy en día toda la vida individual y nacional está alterada. Las familias están recluidas en sus casas, los padres adoptaron el rol de educadores improvisando escuelas caseras, los maestros educan a distancia (desde teleconferencias, vídeos y mensajes de audio). Solo se sale ante las necesidades básicas: alimentos, comidas o similares. Las personas en riesgo (gente mayor, embarazadas y portadores de enfermedades crónicas) se encuentran en total reclusión. Es cuestión de organizarse y hacer un pequeño sacrificio por el bien común.

  • ¿Cómo se están desarrollando las ceremonias religiosas? ¿Qué modificaciones hubo?

La vida religiosa también está sufriendo las restricciones. Las pocas ceremonias que se realizan se hacen con la cantidad mínima de personas presentes, cuidando las distancias (hace un par de días, el gobierno aumentó la precaución a una separación de dos metros entre personas). La mayor parte de instituciones han cerrado sus puertas (cosa que no ha ocurrido ni en las guerras que ha sufrido el país). Es todo parte del esfuerzo colectivo necesario. Como inyección de optimismo: estamos viendo el beneficio de todas estas medidas, gracias a ellas (y a Dios), no ha habido muertos por la enfermedad en el país; esperemos que así continúe.

  • ¿Qué pensás de cómo está actuando la Argentina y qué recomendaciones harías a la comunidad del país?

Sobre las medidas en Argentina veo que están en buen camino. Hace falta seguir profundizando las mismas, especialmente la concientización social. No son vacaciones, es tiempo de quedarse en las casas y, cuanto más se respete, menores serán las consecuencias negativas. Sobre las medidas comunitarias veo que también están bien enfocadas. Es momento de cerrar las puertas y continuar de manera virtual con la actividad. Es extraño y complejo para todos, especialmente para quien está acostumbrado a rezar en comunidad y participar activamente de eventos y reuniones sociales, pero tenemos que entender que el cuidado de la vida, propia y del prójimo, es el valor superlativo del judaísmo y debemos hacer todo lo que está en nuestras manos para protegernos.

  • ¿Cuál es tu opinión sobre la decisión del rabino jefe de Israel de cerrar las sinagogas dentro de los hospitales y que toda persona diagnosticada con coronavirus pueda tener un teléfono disponible durante el Shabat para poder ser contactado por los servicios de salud?

En consonancia con esto son las medidas establecidas por el Gran Rabinato de Israel de mantener celulares prendidos en casos de sospechas del virus y de cerrar las sinagogas. Hay que tener en claro que estas medidas no son opuestas a la ley judía, todo lo contrario: ante la situación actual, la ley judía pide esto de nosotros. Cerrar la sinagoga es una mitzvá (precepto).

  • ¿Qué reflexión podés hacer sobre este momento que se está viviendo en Israel, Argentina y todo el mundo?

Como reflexión final me quedo con lo positivo que surge de esto. Como cientos de millones de personas, países enteros están haciendo sacrificios económicos y sociales enormes en pos de los demás. Los seres humanos mostramos en estas situaciones todo el bien que tenemos para dar. Quedémonos con el mensaje, pensemos un poco más en el prójimo y hagamos nuestro aporte para hacer del mundo un mejor lugar para todos. Quiera Dios que nos llevemos este mensaje, que los enfermos se curen, los dolientes tengan consuelo, que pase rápido esta crisis y volvamos a las rutinas pero siendo un poco mejores de lo que éramos antes.

1 COMENTARIO

  1. Excelente y esclarecedora nota con ejemplos de vida para que todos los seres humanos llevemos a la práctica

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