Las provincias de Salta y Corrientes también se adhirieron a la definición de antisemitismo de la IHRA

Los gobiernos de Salta y Corrientes adhieren a la definición de antisemitismo
Los gobiernos de Salta y Corrientes adhieren a la definición de antisemitismo

Los gobiernos de las Provincias de Salta y de Corrientes, adhirieron a la resolución 114/20 del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Nación que define al antisemitismo como una “cierta percepción de los judíos que puede expresarse como el odio a los judíos. Las manifestaciones físicas y retóricas del antisemitismo se dirigen a las personas judías o no judías y/o a sus bienes, a las instituciones de las comunidades judías y a sus lugares de culto”.

Los decretos fueron firmados por los  gobernadores Gustavo Valdez de Corrientes y, Gustavo Sáenz por Salta. En ellos se establece además que la definición, aprobada por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), busca ser una guía de aplicación para contribuir a la lucha contra el antisemitismo en todas sus formas.

Al respecto la directora de Cultos del Ministerio de Gobierno de Salta, Daniela Chávez, destacó la adhesión. Además  expresó que, “esta es una herramienta más que se suma a la lucha contra la discriminación por creencias religiosas. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que en Salta existe una diversidad religiosa muy amplia”.

Además de colaborar en la construcción de una cultura de prevención de la hostilidad y la violencia. Son las que refuerzan la tarea de garantizar el cumplimiento del objetivo de la educación, la memoria y la investigación del Holocausto y de sus lecciones para las generaciones venideras.

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Para orientar a la IHRA en su trabajo, los siguientes ejemplos pueden resultar ilustrativos:

Las manifestaciones pueden incluir ataques contra el Estado de Israel, concebido como una colectividad judía. Sin embargo, las críticas contra Israel, similares a las dirigidas contra cualquier otro país no pueden considerarse antisemitismo. A menudo, el antisemitismo acusa a los judíos de conspirar contra la humanidad y, a veces, se utiliza para culparles de que «las cosas vayan mal». Se expresa a través del lenguaje, de publicaciones, de forma visual y de las acciones, y utiliza estereotipos siniestros y rasgos negativos del carácter.

Ejemplos contemporáneos de antisemitismo se observan, en la vida pública, en los medios de comunicación, en las escuelas, en el lugar de trabajo y en la esfera religiosa y, teniendo en cuenta el contexto general, podrían consistir en:

Pedir, apoyar o justificar muertes o daños contra los judíos, en nombre de una ideología radical o de una visión extremista de la religión,

Formular acusaciones falsas, deshumanizadas, perversas o estereotipadas sobre los judíos, como tales, o sobre el poder de los judíos como colectivo, por ejemplo, aunque no de forma exclusiva, el mito sobre la conspiración judía mundial o el control judío de los medios de comunicación, la economía, el Gobierno u otras instituciones de la sociedad,

Acusar a los judíos como el pueblo responsable de un perjuicio, real o imaginario, cometido por una persona o grupo judío, o incluso de los actos cometidos por personas que no sean judías.

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Negar el hecho. El ámbito. Los mecanismos (por ejemplo, las cámaras de gas) o la intencionalidad del genocidio del pueblo judío en la Alemania nacionalsocialista.

Culpar a los judíos como pueblo o a Israel, como Estado, de inventar o exagerar el Holocausto.

Acusar a los ciudadanos judíos de ser más leales a Israel. También a las supuestas prioridades de los judíos en todo el mundo, que a los intereses de sus propios países.

Denegar a los judíos su derecho a la autodeterminación. Por ejemplo, alegando que la existencia de un Estado de Israel es un empeño racista.

Aplicar un doble rasero al pedir a Israel un comportamiento no esperado ni exigido a ningún otro país democrático.

Usar los símbolos y las imágenes asociados con el antisemitismo clásico. Por ejemplo, las calumnias como el asesinato de Jesús por los judíos o los rituales sangrientos. Para caracterizar a Israel o a los israelíes.

Establecer comparaciones entre la política actual de Israel y la de los nazis.

Considerar a los judíos responsables de las actuaciones del Estado de Israel.

Los actos antisemitas son considerados delitos en el momento de su tipificación (por ejemplo, la denegación del Holocausto o la distribución de material antisemita en algunos países).

Los actos delictivos son considerados antisemitas cuando los objetivos de los ataques, ya sean personas o propiedades, se perciben como, judíos o relacionados con judíos.

La discriminación antisemita es la denegación a los judíos de oportunidades o servicios disponibles para otros, y es ilegal en muchos países.

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