Gabriela Glazman, representante de la Agencia Judía: «Israel es un país único»

Gabriela Glazman asumió como Representante de La Agencia Judía para el Cono Sur
Gabriela Glazman asumió como Representante de La Agencia Judía para el Cono Sur- Cadena Judía Vis a Vis

El 16 de noviembre Gabriela Glazman asumió como Representante de La Agencia Judía para el Cono Sur. En una extensa y sustanciosa charla, Vis á Vis dialogó en forma exclusiva sobre sus expectativas al asumir el cargo y sus desafíos. También se refirió a todos los pasos que se le brinda desde la Agencia (sojnut) a una persona que está pensando en hacer Aliá.

  • ¿Cuáles son tus expectativas al llegar a un país, como todo el mundo, en plena pandemia?

Primero trabajar con la comunidad judía de la región: Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay. Pese a la pandemia, o con la pandemia, para mí es algo que no tiene que parar nuestro trabajo. Siempre en el mundo pasan cosas. Esta vez tenemos una situación que tiene más magnitud, pero sea como sea, yo personalmente sigo adelante. Las necesidades de la comunidad siguen. La construcción de este puente sigue. No podemos parar y tal vez en estás épocas tenemos que acelerar nuestro trabajo porque hay necesidades nuevas. Y para eso está la Agencia Judía, para responder esas necesidades.

  • ¿Cómo viste el trabajo de la Agencia en estos últimos tiempos?

A nivel mundial pienso que la Agencia realmente fue una de las instituciones dentro del mundo judío que más rápido actuó. Entendimos que tenemos que trabajar diferente. La Agencia Judía en ningún momento paró la Aliá. Por ejemplo, Israel cerró totalmente los límites y las fronteras pero en ningún momento cerró para Aliá. Es más, se abrieron hoteles por ejemplo. En Israel hay hoteles cinco estrellas para los Olim que llegan, es un atendimiento fuera de serie. También se recibe a la gente de Masá, que es un programa de jóvenes que vienen a Israel entre cinco y 10 meses. Es verdad que a principio se paró pero muy rápido el gobierno de Israel aprobó que si no entran como Olim pueden entrar igual. Nuestros programas siguieron actuando y eso no fue una casualidad porque fue una reacción rápida de la Agencia Judía.

También lo que hicimos fue crear fondos para ayudar comunidades (préstamos). Fue algo único en el mundo. Buscamos cuáles eran las comunidades que necesitaban apoyo y lo dimos. Surgió un programa nuevo que espero próximamente poder traer a Argentina, que se llama J READY. La idea es dar apoyo entre los diferentes países, usar la experiencia de unos y otros para enfrentar mejor esta situación. Seguimos con los programas, seguimos haciendo todo…pasamos todo a Zoom pero no sólo no paramos sino que aceleramos.

Gabriela Glazman asumió como Representante de La Agencia Judía para el Cono Sur
Gabriela Glazman asumió como Representante de La Agencia Judía para el Cono Sur- Cadena Judía Vis a Vis
  • ¿Cuáles son tus principales desafíos?

Mi principal desafío es que el puente imaginario del cual hablamos entre Israel y la Diáspora continúe existiendo. Incluso que sea cada vez más fuerte y que esté basado en cosas reales. Cuando hablamos de Israel para mí no es obvio que un joven judío quiera tener un lazo con Israel, quiera hablar de Israel, quiera interesarse, quiera pasar una época en Israel. Para mí eso es algo que hay que construirlo. Es un desafío. Es un desafío que las comunidades se vean como parte de una gran mesa judía, que eso es como Agencia Judía lo que queremos ser. Esa mesa global donde todos podamos sentarnos, que la ayuda mutua sea verdadera. Donde podamos ayudar uno a los otros. Pienso que justo esto de la pandemia nos ayudó mucho para entender que si hoy en día alguna comunidad aquí tiene una necesidad específica, nosotros como Agencia Judía tenemos una red global para poder ayudarla.

  • Tuviste una etapa en el 2015…¿percibís cambios en general entre tu anterior gestión y esta que comienza ahora?

Mirá, estuve poco tiempo en esa etapa, fueron un par de meses como reemplazo. Quiero ser muy honesta y decir no que conocí en 2015 a la comunidad judía con tanta profundidad como sé que la voy a conocer ahora. Lo que sí me es claro, que eso lo vi en los primeros días aquí, es que por ejemplo el tema de Aliá es algo que está muy sobre la mesa. Lo veo mucho más fuerte, mucho más relevante dentro del diálogo comunitario.

  • ¿Y eso lo podés atribuir a una situación económica, a la pandemia o a qué?

Es una mezcla. Siempre es una mezcla. Pienso que me parece que por una parte digo ‘sí, hay una situación económica que no la podemos ocultar y está ahí y lo veo mucho en gente joven que piensa que tal vez hacer Aliá sería como parte de la solución para un mejor futuro familiar. Pero pienso que no es sólo eso.

Es algo que yo lo viví personalmente al estar en casa. Cada uno en su casa con su familia. Me parece que estos meses tuvimos mucho más tiempo de hablar de nuestros deseos, de nuestros sueños, de nuestras ilusiones, y me parece que ahí es algo que le tocó a mucha gente y por qué no a Israel.

De repente descubrieron por ejemplo gente joven que quiere estudiar distintas opciones. Esto que nos pasó nos dio a todos, como en el básquet, un Time Out. Parar la vida de rutina y repensar nuestros próximos caminos. Entonces yo pienso que la Aliá tiene que ver mucho con este punto.

  • ¿De que manera se ayuda a los Olim?

Israel es un país único. Primero se los ayuda, es un país receptivo para lo que es el inmigrante. Para mí eso es como que cambia todo. A mí me pasó yo fui a Brasil y no sabía hablar portugués, y cada vez que yo hablaba mal, porque hablaba con el acento no correcto y a veces las palabras no las decía bien, siempre me miraban con una cara rara. En Israel nadie te va a mirar raro porque es un país Olim.

Todos fueron Olim o son hijos de Olim o nietos de Olim. Entonces para mí eso ya es un mundo entero. Israel un país que no lo llamamos de inmigrantes, lo llamamos de Olim. Es parte del por qué existe Israel para recibir a los judíos de todo el mundo. Eso ya hace la gran diferencia. No sos un bicho raro que caés como yo caí en Brasil y dicen «uy, esta no sabe cómo pedir algo básico».

Me parece que fuera de eso, Israel está muy preparado. Parte del ADN de Israel es recibir Olim. Israel en época de pandemia tiene hoteles que están para recibir a los Olim y recibirlos bien. Tiene Centros de Absorción, tiene Ulpan, tiene Kibutzim, tiene cada día un programa nuevo, tiene becas para estudiar. Es como que hay todo un sistema que tiene que ver con vivienda, estudio del idioma, trabajo. Es todo un esquema para ayudar a los Olim.

  • Teniendo en cuenta eso, cuándo llega un inmigrante a Israel, ¿qué sucede?

La primera etapa es como la etapa inicial de hacer las cosas básicas de a dónde llego. Lo que es la primera dirección, que hay varias opciones depende las edades o la situación familiar. Llegás y no te vas con tu valija sólo a buscar dónde dormir. Llegás y tenés un lugar, un plan de llegada. Hay una parte burocrática que hay que hacer: anotar su seguro médico, abrir cuenta de banco, sacar documentos, a veces hay que hacer los documentos profesionales y adaptarlos para que puedan evaluarlos.

Es una época burocrática pero también yo la llamo de primer impresión, de estar como muy abrazados por lo que es la Agencia Judía, el Ministerio de Absorción. Está bastante ordenado y es desafiante, pero también es lindo porque es así, como todo muy nuevo.

La segunda parte, como yo la llamo, tiene que ver con aprender el idioma y la inserción laboral.

La tercera ya pasa a ser parte de la sociedad, que toma un par de años.

  • ¿Esto que vos decís sobre la parte administrativa o burocrática es con ayuda de la Agencia?

Sí, obvio. Por eso digo que aquí en Israel estamos «re» preparados. En las ciudades hay coordinadores que ayudan. Israel es un país muy moderno. La gente tiene que venir dispuesta un poco a enfrentar. No a todo te van a llevar de la mano pero abrir la cuenta del banco no es difícil. Eso también para mí es parte de crear la independencia de los Olim. Vamos a orientar y está bien, porque en Israel no pasa nada si no hablás muy bien hebreo, te van a ayudar igual.

  • ¿Y el primer paso es venir a la Agencia?

El primer paso es leer y hablar con gente que hizo Aliá. Hacer como un proceso de entender qué es esto. No hace falta primero venir a la Agencia. Lo primero que hay que hacer es entrar a nuestras charlas informativas, que es como recibir un panorama general. Porque yo creo que después uno entra en contacto con el global center, que es nuestro centro de servicio. Vamos adelantando y tenemos un encuentro aquí. Nuestra idea es que la gente se reúna con nuestro equipo cuando ya está un poco más dentro del tema.

Cuando llegan a una reunión ya hablamos de un plan real del futuro, de Aliá, de las opciones que podrían tener. Lo que sí te digo es que cada uno lo maneja un poco diferente, pero la clave es ser proactivo. Buscar información, responsabilizarse, porque al final eso tiene que ver mucho con la Klitá, con la absorción de cada Olim, y cuanto más seas dueño de la situación, la domines, la entiendas y puedas conseguir la información, la Klitá va a ser mejor también.

  • ¿En 2020 los números de Aliá fueron superiores al 2019? ¿Tenés un estimado de si el año que viene incrementará con respecto al 2020?

Fue superior en Argentina y toda la región, que fue uno de los pocos lugares donde creció la Aliá. Pienso que va a seguir creciendo justamente por los procesos que tienen que ver con la situación de esta región. No sólo con eso sino también con una necesidad de la gente, después de pasar por este trauma que es la pandemia, de querer crear una vida mejor, buscar soluciones mejores. Creo que la gente ve en Israel esa renovación y opción.

  • ¿Hay actividades ya programadas pensadas para desarrollar en el corto y mediano plazo?

Sí. Nosotros trabajamos pensando en proyectos. Entendemos que por ahora tenemos que seguir planeando online, que todavía no va a ser presencial, pero ya tenemos ganas de hacer una feria de Aliá online. Nosotros todos los años, por lo menos una vez al año y a veces más, tenemos una delegación que viene de Israel, que en muchos casos son Olim latinoamericanos profesionales que cuentan sus historias de Aliá, que por lo general son eventos muy concurridos.

El año pasado tuvimos un evento con más de 600 personas y este año ya se hizo. Lo hicimos la segunda semana de octubre en formato virtual y la verdad que nos sorprendió. Tuvo una muy buena convocatoria. Hicimos un día entero y fueron como 10 o 12 charlas con 600, 700 personas que asistieron. La idea es tener varios eventos grandes por año. Tenemos casi todas las semanas charlas para gente que está interesada en el primer contacto. Charlas sobre inserción laboral de diferentes temas…este año hicimos y vamos a tener un plan súper grande.

Tenemos un equipo importante aquí en este momento en la región y queremos aprovecharlo, es una combinación entre profesionales locales y un grupo de Shlijim (emisarios israelíes) muy preparados y dispuestos para trabajar. Y también pienso que online nos abre muy buenas opciones porque si en el pasado pudimos hacer una feria y traer 5, 10 personas, ahora podemos hacer encuentros mucho más grandes. Un dato es que el formato cuarentena nos mejoró muchísimo nuestra llegada al interior del país. Tenemos una cantidad de gente del interior impresionante. Cuando teníamos las delegaciones presenciales no es que no se iba, porque fuimos a Tucumán, Rosario, Córdoba, Mendoza, pero había que elegir tres lugares.

Pensá que ahora en una charla podés tener gente no sólo de Argentina sino también de otros países. Hay charlas que son sólo para Argentina y hay charlas que están abiertas para otros países. Podés tener gente de diez comunidades en una misma charla.

  • Estamos a finales de noviembre y comienza tu gestión, ¿cuál es tu sueño?

La base para mí es tener un equipo que entre todas las mañanas y no tenga miedo en soñar en grande. Eso es lo más importante para mí. Yo soy una persona que trabaja en equipo. Para mí verlos a todos sonrientes y que cada uno tenga proyectos, y que de acá salgan proyectos, va a ser genial. Sé que lo vamos a conseguir, no me queda la menor duda. Cierro los ojos y digo que me gustaría en esta región que de aquí salgan proyectos más grandes de la Agencia Judía para el mundo. Que nosotros seamos el piloto, que de acá surjan nuevas ideas, nuevos proyectos, cambios de paradigma, que todo el mundo judío mire al Cono Sur y diga «ok, síganlos a ellos porque ellos saben». Eso es en grande mi sueño. Levantarme a la mañana y saber que están todos los ojos puestos aquí. Y después decir de alguna manera que de aquí en un par de años, cuando me vaya, la gente diga que hubo un antes y un después. Es grande el sueño pero lo vamos a hacer.

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