Golpearon a un hombre en Francia al grito de «judío sucio»

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La policía de Francia arrestó a un sospechoso en relación con la golpiza de una patota a un hombre judío en una calle de Lyon.

Cinco hombres se aliaron contra la víctima después de llamarlo «judío sucio», informó el sitio de noticias Actu 17 . El hombre judío, que llevaba una kipá mientras caminaba por la calle, sufrió heridas leves.

Los presuntos asaltantes habían ordenado al judío que abandonara la plaza Gabriel-Peri del 7º Distrito de la ciudad. Los confrontó verbalmente y los desafió a que lo hicieran físicamente, según un relato que la policía cree refleja los sucesos del incidente del 8 de septiembre aproximadamente a las 8 pm, informó Actu 17.

El sospechoso es un adolescente menor de 18 años.

En la principal comunidad judía de Europa, algunos piensan en mudarse a otras ciudades o en emigrar a Israel. Francia los escucha, pero no saben si será suficiente para combatir una forma de odio impulsada ahora por el islamismo violento.

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Este es el testimonio de las víctimas del nuevo antisemitismo.

“Sucios judíos”, escucharon los hermanos Jacob y Nathaniel Azoulay mientras un grupo de hombres —“de tipo norteafricano”, según el acta de la denuncia a la policía— los agredían con una sierra. Delante de aquel bar a la entrada de Bondy, un municipio en la periferia oriental de París. Rodeados de extraños que los insultaban y pegaban, creyeron que no saldrían vivos.

“Si te mueves, te mato”, le dijo uno de los agresores a Jacob, que se encontraba en el suelo, inmovilizado.

La agresión a los hermanos se suma al goteo de actos contra los judíos franceses en la principal comunidad judía de Europa y la tercera del mundo, por detrás de Estados Unidos e Israel. Muchos pasan inadvertidos —la denuncia de la familia Azoulay quedó sin resolver— y se limitan a actos invisibles. Un insulto en la calle por llevar kipá, un grafiti en una sinagoga, que simplemente hacen más incómoda la vida de las víctimas o sus allegados. En otros casos, la violencia ha sido tan descarnada que ha creado alarma en una comunidad que, hasta principios de la década pasada, había creído que ser judío nunca más debería hacerles sentir miedo en este país. Pero se equivocaron.

JTA/Agencias- Foto archivo

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