Con masiva concurrencia, se realizó un emotivo encuentro que unió la cultura y gastronomía judía

Con masiva concurrencia, se realizó un emotivo encuentro que unió la cultura y gastronomía judía
Con masiva concurrencia, se realizó un emotivo encuentro que unió la cultura y gastronomía judía

Comida y poesía, recetas y relatos, lecturas de filosofía y sabores que acarrean recuerdos. Esa mixtura forma parte de la propuesta llamada Amasar Cultura, que parte desde la Sociedad Cultural Scholem Aleijem abierto a la comunidad y que ya lleva cuatro encuentros. En cada uno, los asistentes conocen parte de la cultura judía, su historia y origen, a la vez que se dedican a aprender e intercambiar recetas.

Se trató de Edgar Maidana, reconocido por su propuesta gastronómica en la ciudad vinculada con el respeto por los ingredientes correntinos que se cultivan y producen en la zona, unido a su impronta creativa personal.

También participó Estefanía Cutro, referente en el estudio y la divulgación de la cocina correntina, además de autora del libro que compila las recetas del investigador paraguayo radicado en Corrientes, Aurelio Schinini. A su vez, es una de las gestoras de la red de Cocineros del Iberá.

Ambos habían participado en el segundo encuentro de Amasar Cultura en marzo como invitados de su coordinadora, Amelia Presman. Con pasión y el respeto por conocer en profundidad el origen de los alimentos vinculado con la cultura, pronto gestaron la idea de un evento en el que ellos también pudieran participar cocinando, pero esta vez, platos típicos de la gastronomía judía.

«Fue como un homenaje a la cocina tradicional de la colectividad, tanto sefaradí como askenazí, que partió desde estas dos personas que aman la gastronomía y anhelaban poder participar en nuestra casa. Desde la Sociedad Cultural Israelita estamos muy contentos de haberlos recibido en este espacio, con tantos invitados y afectos. Fue una alegría también poder compartir esas conversaciones en torno al encuentro con la comida, el edificio, las historias de la inmigración judía a Corrientes y los sabores típicos para cada familia. Fue encontrar un puente para que otros nos conozcan de un modo muy íntimo y familiar», describió Presman en diálogo con República de Corrientes.

«Los que asistieron se mostraron muy felices: dio pie a diálogos muy interesantes y respetuosos. Fue un evento pensado para 40 personas y terminaron asistiendo 80. Y aunque uno siempre teme que la comida no alcance, fue más que suficiente y estuvo exquisita», aseguró.

Fuente: República de Corrientes

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