Un chico de 15 años murió en Jerusalén al caer desde un edificio en construcción durante una multitudinaria concentración de oración de la comunidad haredi (ultraortodoxa) en rechazo al servicio militar obligatorio en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El adolescente formaba parte de un grupo de jóvenes que había trepado a una torre en obra en medio de la protesta. Según informó la emisora pública Kan, la víctima cayó desde el piso 20 del edificio, en circunstancias que aún son materia de investigación.
Equipos de emergencia de Magen David Adom llegaron rápidamente al lugar y confirmaron el fallecimiento del menor. Mientras tanto, la policía y los servicios médicos trabajaban en el sitio para retirar el cuerpo y garantizar la seguridad de las demás personas que continúan en la estructura.
El conductor del acto, que encabezaba la manifestación contra el reclutamiento obligatorio, pidió a los jóvenes que descendieran del edificio tras conocerse el trágico desenlace. A pesar de los llamados, todavía permanecían más de una docena de manifestantes en los pisos superiores, lo que obligó a las autoridades a desplegar un operativo especial para evacuarlos de manera segura.
La concentración, que había sido convocada por sectores haredíes para oponerse a la incorporación obligatoria de miembros de su comunidad al ejército israelí, derivó así en una tragedia que volvió a poner el foco sobre las tensiones entre los ultraortodoxos y el Estado en torno al servicio militar.
Este conflicto se ha convertido en la amenaza más seria para el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu.
El líder asediado depende de los partidos ultraortodoxos para mantener a flote su gobierno, pero sus intentos de aprobar una ley para eximir permanentemente a los israelíes ultraortodoxos del servicio militar podrían hundir su gobierno y provocar elecciones anticipadas.
Israel cerró la principal autopista de entrada a Jerusalén y desplegó a más de 2.000 agentes, mientras decenas de miles de ultraortodoxos, abarrotaban las calles.

