El presidente Isaac Herzog y la primera dama Michal Herzog aterrizaron en Australia el lunes para iniciar una visita oficial por invitación del primer ministro australiano, Anthony Albanese, luego del tiroteo terrorista de diciembre en un evento de Janucá en Bondi Beach, Sydney, que mató a 15 personas.
Su primera parada fue colocar una corona floral en el lugar del tiroteo masivo, rindiendo homenaje a las víctimas mientras permanecía bajo la lluvia.
“Los lazos entre las personas buenas de todas las religiones y todas las naciones se mantendrán fuertes frente al terrorismo, la violencia y el odio”, afirmó.
Y agregó: “Juntos venceremos este mal”.
“Estos viles terroristas atacaron específica y deliberadamente a nuestros queridos hermanos y hermanas, los judíos australianos”, continuó el presidente en su discurso en el lugar.
En referencia al atentado en Bondi, Herzog, señaló: «Sin embargo, este fue también un ataque contra todos los australianos. Atacaron los valores que atesoran nuestras democracias. Así es como opera el terrorismo en todo el mundo y, lamentablemente, Israel ha enfrentado esta amenaza mortal durante muchas décadas”.
El presidente afirmó que «el antisemitismo aquí en Australia no es un problema judío, sino un problema australiano y mundial. A lo largo de las generaciones, una cosa ha quedado clara: el odio que empieza con los judíos nunca termina con los judíos. Por eso, el actual aumento del antisemitismo en todo el mundo constituye una emergencia mundial, y todos debemos actuar para combatirlo».
Herzog expresó su satisfacción por las medidas positivas que ya ha adoptado el gobierno australiano para combatir el antisemitismo desde el atentado de Bondi. Los líderes de todos los sectores de la sociedad deben manifestarse clara y sistemáticamente contra el antisemitismo, porque el silencio ante el odio es complicidad.
Fuente: Times of Israel.

