Bad Bunny marcó un hito con la actuación de mayor audiencia en la historia del Super Bowl, alcanzando un récord de 142,3 millones de espectadores durante el espectáculo de medio tiempo, según datos brindados por el NFL Football Operations. Asimismo, la repercusión política y el debate en plataformas sociales amplificaron el impacto cultural del evento.
Si bien hay que reconocer que la música actual es más industrial y menos «humana», con temas que tienen una docena de compositores detrás, no deja de ser motivo de orgullo que un joven estadounidense-israelí sea uno de los productores de una exitosa canción de Bad Bunny. Y de otras de Drake y Post Malone.
La historia de Yuval Chain, un compositor de 33 años nacido en Nueva York pero que creció entre Jerusalén y Tel Aviv, es un claro ejemplo de los enormes cambios en el negocio de la música en las últimas décadas, contó Israel Económico.
Ya quedaron muy atrás los grupos que ensayaban en garages y subían lentamente la escalera hacia la fama. Ahora, artistas establecidos por los grandes sellos pueden elegir entre una marea masiva de canciones compuestas por chicos y chicas que trabajan con una laptop en sus habitaciones, en hogares alrededor del mundo.
Decenas de personas se abocan a esos primeros compases y ritmos y desarrollan los grandes éxitos globales del reggaeton, el hip hop o cualquier género que esté de moda. Para el rock y el jazz quedaron solamente los mercados de nicho.
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Entrevistado por el sitio Times of Israel, Yuval contó que, después de servir sus tres años de conscripción militar en el ejército, estudió producción musical en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Cuando llegó la pandemia de coronavirus, se instaló con su madre en Tel Aviv.
La nota relata que, en medio del confinamiento para enfrentar el COVID-19, Chain se pasaba los días, como casi todo el mundo, encerrado en casa. En un momento volvió a tomar la guitarra que le habían regalado para el bar mitzvá y se lanzó a componer melodías.
«También empezó a seguir hilos de Reddit sobre gente que creaba y vendía música desde sus habitaciones», señaló el portal. Y se concentró en imitarlos.
«Empecé a recibir buenas críticas de desconocidos, y eso me llevó a publicar en redes sociales y a crear una página web», dijo Chain. «Y fue entonces cuando conocí a algunos productores que me pidieron que me mudara a Los Angeles y formara parte de su colectivo musical», agregó.
Como parte de las colaboraciones en Estados Unidos, Yuval se trasladó unos días a Nueva Jersey para componer junto a un amigo «canciones solo por diversión». Ese amigo, de nombre Shiv, «formaba parte de un grupo que trabajaba con Drake» y le abrió las puertas al negocio de la música.
Una de esas canciones diseñadas en Nueva Jersey terminó siendo Rich Daddy Baby, de For All the Dogs, que se convirtió en el álbum de rap más vendido del 2023. Luego llegaron composiciones que terminaron en temas de Post Malone y de grupos de K-Pop.
«Todo parece surrealista, son cosas con las que había soñado de joven», le confesó Yuval a Times of Israel.
Tirando fotos con Bad Bunny
Hasta ahora, el punto culminante de su carrera es la participación en El Clúb, uno de los temas del ultra exitoso Debí tirar más fotos, con el que Bad Bunny se quedó con el Grammy al álbum del año en el 2026.
Allí, el israelí aparece en medio de una decena de productores y compositores, bajo su seudónimo artístico Uv killin em, lo que, de cierta manera, hace que pueda sentirse parte de la historia de los Grammy.
Durante la entrevista, el músico aseguró que todos saben que es judío e israelí y que, incluso en medio de la ola de antisemitismo que estalló tras el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre del 2023, su nacionalidad nunca le hizo perder trabajos.
Eso sí, en algunos casos tuvo que sufrir acoso online. En particular, Chain recuerda las reacciones que se generaron después de haber trabajado para un grupo K-Pop, el fenómeno cultural sudcoreano.
«En cuanto la gente se enteró, empecé a recibir un aluvión de mensajes y comentarios, algunos bastante disparatados», dijo Yuval. «Pero cuando revisé los perfiles de algunas de estas personas, vi que casi todas eran de Malasia y Pakistán», matizó.
Chain describió «un hilo completo de K-Pop en Reddit» donde había gente discutiendo «si está bien odiarme por ser israelí». En todo caso, «me parece gracioso que la gente se pierda el tiempo decidiendo si odiar a alguien por su origen», dijo Yuval.
Para el israelí, todo ese «hate» online es un asunto sin importancia.
El músico, señaló en la nota, «lleva una estrella de David cuando trabaja, publica en redes sociales sobre la guerra de Israel con Hamas y no oculta su identidad judía».

