Un joven de 18 años pidió una pizza y las autoridades lo detuvieron. El motivo fue el nombre que dio al restaurante de comida rápida: se hizo llamar Adolf Hitler. Así lo ha informado este jueves la agencia de noticias rusa RIA Nóvosti.
El incidente sucedió en la ciudad de Nizhni Taguil, en los Urales, en Rusia, donde el joven ruso ha sido detenido después de que un diputado regional presenciase el momento en el que daba el nombre para pedir la comida. Posteriormente relató lo ocurrido en redes sociales, donde adjuntó la hora en la que se produjo el pedido y la foto del chico.
El Ministerio del Interior ha confirmado la detención y aseguró que el estudiante «está arrepentido y ha presentado sus disculpas a todas las personas que pudieron sentirse ofendidas«. Un portavoz del ministerio ha aclarado que el joven «aseguró que no es nazi y tampoco simpatiza con nazis».
En Rusia, el delito administrativo sobre la propaganda de la simbología nazi se castiga con hasta 15 días de arresto, multas o trabajos comunitarios.
Otra polémica con el dictador alemán se remonta a 2007 cuando una campaña de la cadena de restaurantes Hell Pizza, utilizaba a personajes históricos en la publicidad de sus productos. En una de ellas aparecía Hitler haciendo el saludo nazi con una porción de pizza.
Tras varias quejas de la comunidad judía la campaña fue retirada en Nueva Zelanda. El anuncio fue colocado en paneles publicitarios de cuatro grandes ciudadesneozelandesas, mostraba a Hitler diciendo: «Es posible hacer creer a la gente que el paraíso es el infierno«.
Uno de los empleados de la agencia de publicidad Cinderella, responsable de la campaña, lamentó que «algunas cosas todavía no puedan desdramatizarse«, en respuesta a las críticas de los medios judíos. Mientras que en la ciudad de Christchurch, la imagen del dictador alemán fue sustituida por la del entonces papa Benedicto XVI y el eslogan: «El infierno es auténtico y eterno».
Fuente. Amp Antena 3.

