El árbitro suspendió el partido en el minuto 71, cuando el venezolano Emilio Rentería empezó a llorar desconsoladamente porque se burlaban de su color de piel.
El jugador del San Marcos de Arica fue agredido por la hinchada de Deportivo Iquique, el rival de turno. «Me sentí muy mal», comentó Rentería, que señaló que nunca antes había sido víctima de insultos racistas.
Fuente: Infobae


