El papa Francisco reclamó hoy «decisiones valientes para la reconciliación y la paz» entre palestinos e israelíes, tras el ataque terrorista perpetrado ayer contra una sinagoga de Jerusalén que dejó al menos seis muertos, cuatro de ellos fieles del templo y los dos atacantes.
Tras la audiencia general del miércoles en la Plaza de San Pedro, el pontífice consideró el atentado como un «inaceptable episodio de violencia, sobre todo en los lugares de culto» y manifestó su preocupación por «el alarmante aumento de la tensión en Jerusalén y otras zonas de Tierra Santa».
El Papa exhortó a todas las partes a «poner fin a la espiral de odio y de violencia y se tomen decisiones valientes para la reconciliación y la paz».
«Construir la paz es difícil, pero vivir sin paz es un tormento», agregó.
Francisco aseguró sus oraciones por las víctimas de estas «dramáticas situaciones» y los que «sufren sus consecuencias».


