El escritor Marcos Aguinis dialogó con VIS A VIS sobre el libro «Sabra- Solo contra un imperio» que escribió junto al periodista, Gustavo Perednik y contó las vivencias de escribir una historia a distancia, y además lo que aprendió al haber contado esta historia. El próximo miércoles 26 de noviembre a las 19 horas se presentará el libro en el Salguero Plaza.
– Usted escribió muchos libros ¿Qué le llamo la atención de esta historia?
– Una gran epopeya de la que se habla poco. El idealismo sano de los pioneros, cuya pasión les hacía ignorar dificultades. Su espíritu de lucha y de progreso. La pasión por resucitar a una antigua nación, sacándola de una resignación tan oscura como estéril.
– ¿Cómo fue la vivencia de escribir a distancia junto a Perednik?
– Novedosa y exigente. Había que trabajar mucho. Pero la eclosión de descubrimientos que venía con la investigación aumentaba el entusiasmo. Es una obra que nos dio trabajo y placer.
– ¿Qué aprendió al escribir esta historia?
– Más que aprender, volví a recorrer un trayecto sobre el que había leído mucho. Fue el reencuentro con un tiempo que conocía bien, pero que ahora parece lejano y es objeto de una injusta ignorancia. Además, es un tiempo que ayuda a entender muchos conflictos del presente, como el regresivo califato, por ejemplo.
– ¿Qué aporte puede hacerle a la cultura judía Sabra?
– Hacerle recordar la epopeya que significó resucitar el Estado judío sobre su tierra. Los judíos son el pueblo originario de lo que ahora se llama Palestina, y que comprende el actual Estado de Israel, la Franja de Gaza, Cisjordania y Transjordania. Sobre arenas se construyeron ciudades, entre las piedras se plantaron árboles, fueron desecados pantanos y eliminadas enfermedades endémicas, se erigió la primer Universidad laica del Medio Oriente, el primer gran Hospital, el primer instituto científico y la primer universidad tecnológica. Predominaba un espíritu constructivo que debe llenar de orgullo, porque vibró en gente que provenía de discriminaciones, persecuciones y opresión.


