Michael Schudrich, gran rabino de Polonia, declaró que está “muy orgulloso” de la comunidad judía de la región porque pasaron de “recibir” a “dar” ayuda, luego del ingreso de los refugiados de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Las declaraciones de Schudrich fueron en la Conferencia de Rabinos Europeos en Munich, donde elogió al rabino principal de Odessa (Ucrania), Shlomo Bakst, por el trabajo que realizó ya que “le salvó la vida a la gente”.
El líder de la comunidad judía en Polonia advirtió que “el desafío (con los refugiados) es darles vida nuevamente” y que “ahora comienza el verdadero trabajo de encontrar apartamentos, escuelas y brindar atención médica”.
Michael mencionó que, en el segundo día de guerra, creó en Polonia un centro de gestión de crisis para los ucranianos y enfocó su mirada en que “durante cientos de años, los judíos polacos fuimos la crisis” y que “hace tres meses” se convirtieron en “gerencia”.
Semanas antes del inicio de la guerra, miles de soldados rusos estaban cerca de la frontera con Ucrania y allí comenzó el trabajo del rabino polaco: “Esperaba que no pasara, pero busqué lugares donde pudiéramos albergar refugiados”, declaró.
Según The Jewish News, Bakst logró sacar a 1.000 huérfanos de Odessa y espera poder regresar a Ucrania para, en algún momento, reanudar su vida allí.
En el cierre Schudrich dijo que su “sueño” es poder darle trabajo a los refugiados para que, así, puedan ser independientes porque eso los ayudaría a “respetarse a si mismos”.

