El Bureau Federal de Investigaciones (FBI) está investigando si el periodista israelí-estadounidense Steven Sotloff, asesinado por el Estado Islámico (EI), fue entregado a ese grupo jihadista por rebeldes sirios, como asegura la familia de la víctima, informó la Casa Blanca.
El portavoz de la familia Sotloff, Barak Barfi, aseguró que sus fuentes en Siria le han dicho que uno o más de los «llamados rebeldes moderados, a los que la gente quiere que apoye nuestra Administración», habían vendido a Sotloff al EI por entre 25 mil y 50 mil dólares.
«Basándome en la información que me ha sido proporcionada, no creo que eso sea preciso. Pero esto es objeto de una investigación del FBI, y en último término, es el Estado Islámico quien es responsable» de la muerte de Sotloff, aseguró Earnest.
El asesinato de Sotloff, de 31 años, que supuestamente fue capturado en agosto de 2013 cerca de la frontera entre Siria y Turquía, fue difundido en un vídeo del Estado Islámico, apenas trece días después de que ese grupo extremista divulgara imágenes de la decapitación de otro periodista estadounidense, James Foley.
«Sabemos que la comunidad de inteligencia y la Casa Blanca están ligados en un juego más grande de luchas burocráticas, y Jim (Foley) y Steve (Sotloff) son peones en este juego, y eso no es justo», indicó Barfi en una entrevista con la cadena de televisión CNN.
También denunció que la Casa Blanca ha hecho varias «declaraciones incorrectas», como la de que el Gobierno informó «regularmente» a la familia Sotloff respecto a la situación del rehén.
«La relación entre la Administración y la familia Sotloff estaba muy dañada», afirmó Barfi, quien aseguró que los parientes del rehén hicieron una «petición», que no especificó, a la Casa Blanca después de publicarse el vídeo del asesinato y que la residencia presidencial la «rechazó».
La Casa Blanca también recibió críticas de la familia de Foley, que lamentó que el Gobierno no negociara con el Estado Islámico para liberar a ese periodista pero sí lo haya hecho en el caso del militar Bowe Bergdahl, capturado en Afganistán y canjeado este año por cinco presos talibanes encarcelados en Guantánamo.
El Gobierno estadounidense trazó una distinción entre ambos casos, al asegurar que el de Bergdahl fue un «intercambio de presos» en el contexto del «fin de un conflicto armado», en palabras de Earnest.
Fuente: Aurora.co.il



Ese es el doble rostro de la lamentable Administración Obama.